FESTIVALES

27° BAFICI: «Gente de la ruta» de Lucas Koziarski (2026)

Gladys huye de su marido y se refugia junto a sus hijos en lo de una prima en Oberá, provincia de Misiones. Sus días consisten en acompañarla en su rutina: visitar vecinos, comprar cerveza en algún kiosco y quejarse de la falta de dinero que le dificulta moverse con libertad. Pero ese clima doméstico, apacible y monótono contrasta con lo que ocurre durante la noche, donde la oscuridad significa un peligro latente y hay mujeres que trabajan en la ruta que desaparecen poco a poco.

«Gente de la ruta» es una radiografía de la sociedad misionera, en especial de los habitantes de Oberá, donde se plasma la tranquilidad del pueblo, el hecho de que todos se conocen entre sí y la manera en la que deben rebuscárselas para subsistir. Pero no solo eso, sino que deja entrever varias problemáticas locales, que no se llegan a desarrollar de manera explícita sino que se exponen de forma sutil pero recurrente.

Por ejemplo, el rol de la mujer en esa sociedad aparece atravesado por una tensión constante entre lo doméstico y la intemperie: entre el resguardo y la calma del día y la exposición y vulnerabilidad de la noche. La violencia, lejos de irrumpir de manera espectacular y directa, se insinúa en los márgenes, en las ausencias y en aquello que nunca termina de decirse pero se da a entender. Así, la película construye un clima donde lo cotidiano convive con una amenaza silenciosa que parece formar parte del paisaje.

En ese sentido, la elección de la locación resulta atinada. Un espacio amplio, aislado, lleno de vegetación, que genera tanto esa sensación de tranquilidad como de peligro. En el pueblo no pasa nada, pero si efectivamente sucede algo no hay nadie al que recurrir por ayuda. Lo mismo ocurre con ese contraste constante que realizan entre el día y la noche. Además, logra tener un efecto determinado en la protagonista, que la llena de dudas y miedos.

El elenco está conformado en su mayoría por actores no profesionales, que le brinda mayor naturalidad y credibilidad al relato, reforzando ese carácter autóctono y profundamente local.

Lejos de buscar golpes de efecto o resoluciones contundentes, «Gente de la ruta» apuesta por la observación paciente y la acumulación de climas. En esa decisión radica tanto su mayor virtud como su posible limitación, ya que requiere de un espectador dispuesto a abrazar sus tiempos y a leer entre líneas aquello que no se termina de explicitar del todo.

Sin embargo, es justamente en ese fuera de campo donde la película encuentra su potencia. Porque más que contar la historia de la protagonista, construye una sensación del lugar: la de una calma aparente atravesada por una violencia persistente, casi naturalizada, que se esconde en lo cotidiano.

«Gente de la ruta» forma parte de la Competencia Argentina del 27° Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente y se puede ver el martes 21 a las 22.20 hs en el Cinépolis Houssay (Sala 1), el jueves 23 a las 18.30 hs en el Cine Cacodelphia (Sala 2) y el sábado 25 a las 13.20 hs en el Cine Cacodelphia (Sala 2).

Puntaje:

 
 
 

Tráiler:


 
Samantha Schuster

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