Crítica de «Mazel Tov» de Adrián Suar (2025)
Luego de debutar como director cinematográfico en «30 noches con mi ex», Adrián Suar vuelve al rol con «Mazel Tov», una película que se aleja un poco del humor que lo caracteriza y ofrece una historia mucho más dramática y profunda.
«Mazel Tov» se centra en Darío Ritman, un hombre que vive en Estados Unidos y regresa a la Argentina para asistir al casamiento de su hermana Daniela y al bat mitzvá de su sobrina. Sin embargo, antes de subir al avión se entera de que su padre falleció. Lo que iba a ser una oportunidad para recomponer los vínculos familiares desgastados por la distancia y ciertos rencores del pasado, termina convirtiéndose en un viaje de reflexiones, reproches y entendimientos cuando viejas heridas salen a la luz.
Si bien la película tiene algunos momentos más divertidos o graciosos que sirven para descomprimir las distintas situaciones por las que están atravesando los personajes, «Mazel Tov» es un drama familiar que a raíz de un hecho traumático como lo es una muerte repentina busca reflexionar acerca de los vínculos entre hermanos, el duelo, los errores cometidos, la culpa, las vivencias del pasado y cómo cada integrante las percibe de diferente manera. Es ahí donde se encuentra el corazón de este film, que mezcla instantes agridulces de la vida para retratarla de manera sincera y profunda.
El elenco ayuda a que estas situaciones se desarrollen, sobre todo cuando aparecen las escenas multitudinarias donde interactúan en conjunto. Adrián Suar, además de ser el director de la cinta, se pone al frente del proyecto para brindarnos una actuación bastante similar a las que estamos acostumbrados, aunque por momentos logra dejar ese rol más cómico para volverse más sensible y honesto. De todas maneras, en varias oportunidades se siente que el guion busca elevar su figura y ponerlo en un pedestal a pesar de su actitud y sus acciones. Está bien rodeado de Fernán Mirás, Natalie Pérez y Benjamín Rojas como sus hermanos, que tienen relaciones dispares con él pero a medida que pasa el tiempo van mutando y sanando. Mención aparte para Lorena Vega como la ex mujer de Darío, que al igual que su personaje en «Envidiosa» acá también hace de psicóloga y protagoniza algunos de los momentos más graciosos del film.
El condimento judío le agrega una particularidad a la historia, ya que la enmarca dentro de las tradiciones familiares y el sentido de comunidad, aunque tal vez se podría haber aprovechado un poco más dentro de la trama, pero también la vuelve más universal.
En síntesis, «Mazel Tov» es una correcta película, probablemente de las más destacadas de Adrián Suar, porque logra combinar la comedia con el drama de manera amena y equilibrada, como también brindarnos una historia más madura y arriesgada. Tiene momentos justos de gracia como para descomprimir las situaciones y no llegar a ser lacrimógenas pero se toma el tiempo necesario para profundizar los vínculos y hacer reflexiones certeras sobre la vida, la familia y los sentimientos.
Puntaje:
Tráiler:
Samantha Schuster

