CINE

Crítica de «Boda Sangrienta 2» de Tyler Gillett y Matt Bettinelli-Olpin (2026)

En 2019 se estrenó «Boda Sangrienta» («Ready or Not»), una comedia de terror que proponía una novedosa premisa: en una familia de la alta sociedad existe una tradición luego de que una pareja contraiga matrimonio, donde la nueva integrante debe sacar una carta para jugar un juego. Grace, que se casó con Alex Le Domas, saca «escondite», el juego más macabro de todos, y el resto de los miembros del clan debe perseguirla y sacrificarla antes del amanecer sino ellos se convertirán en los asesinados. Es así como la reciente novia deberá hacer lo posible por sobrevivir.

La película resultó un éxito tanto de taquilla como de crítica, convirtiéndose en una comedia de terror moderna destacada de estos últimos tiempos como «Freaky» (2020) o «Megan» (2022). Divertida, creativa y llena de tensión.

Esta semana llegó al cine su secuela, que busca ampliar este universo que nos presentaron tiempo atrás. La película comienza donde terminó la anterior. Grace acaba de vivir una experiencia traumática pero logró sobrevivir a pesar de todo. Sin embargo, no sabe que desató un mal mayor: una disputa entre distintas familias que pertenecen a esta misma secta para quedarse con el poder. Paralelamente, Grace recibe la visita de su hermana menor Faith, con la que se distanció hace varios años y no tienen un buen vínculo. Ambas quedarán envueltas en medio de este enfrentamiento y deberán volver a luchar por su vida hasta el amanecer.

Si bien «Boda Sangrienta 2» («Ready or Not: Here I Come») sigue la misma fórmula y patrones del film anterior, logra ampliar un poco el universo en el que está situada la historia con algunas incorporaciones interesantes. Durante la primera entrega nos interiorizamos sobre las reglas de una sola familia, mientras que ahora nos enteramos que hay más personas en juego y que todo forma parte de un mundo mucho mayor. Pero tampoco la protagonista va a estar sola, va a contar con la ayuda (o el obstáculo) de su hermana, con quien tiene que remediar su vínculo pero que también va a tener más oportunidades para luchar y sobrevivir.

Volvemos a tener una trama que mezcla el horror con la comedia, con varios gags graciosos y escenas creativas que exponen a la protagonista al peligro constante. Además, presenta buenas persecuciones, enfrentamientos y muertes que le brindan al espectador lo que busca ver en este tipo de películas. Tal vez sí resulta innecesario que en algunos pasajes explican más de lo que deberían, subestimando un poco al público.

A Samara Weaving, que nuevamente se encuentra muy bien en su rol de mujer de armas tomar, se le suma un elenco de personalidades interesantes, como también algunas caras nuevas. Su hermana está interpretada por Kathryn Newton, una joven con experiencia en este género que maneja muy bien el timing de la comedia. Juntas construyen una buena dupla, con un vínculo creíble que se desarrolla con el correr del metraje. Entre los antagonistas se encuentran Elijah Wood como el abogado del líder supremo y Sarah Michelle Gellar, Shawn Hatosy, Néstor Carbonell, entre otros menos conocidos, como aquellos que van a buscar cazarlas. Y también contamos con la participación de David Cronenberg, que aunque es bastante escueta, suma como parte del elenco.

Nuevamente tenemos una única locación que, a pesar de su inmensidad y lujuria, nos va a generar la sensación de claustrofobia y encierro, donde es muy difícil que la protagonista logre salir de ahí.

En síntesis, «Boda Sangrienta 2» busca subir la apuesta al expandir el universo en el cual se presenta la historia. A pesar de ser bastante similar a la anterior en cuanto a su estructura y dejar un poco de lado la sorpresa, logra entretener al espectador a base de lo que sabe hacer bien: mezclar el humor negro con el género de terror para traernos una sátira social sobre la riqueza y el poder.

Puntaje:


 
 
 
Tráiler:


 
Samantha Schuster

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *