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Crítica de «El Robot Salvaje» de Chris Sanders (2024)

«El Robot Salvaje» adapta para la pantalla grande el libro infantil homónimo de la mejor manera posible: aceptando modificar todo lo necesario para que la experiencia en la gran pantalla sea lo más fiel posible a lo que transmite el material original en un medio tan diferente. De yapa logra todo eso al mismo tiempo que entrega una de las películas más bellas del año, tanto visual como emocionalmente.

La unidad ROZZUM 7134 es una de las tantas en llegar a una isla desierta tras un accidente aéreo, pero la única en hacerlo en una pieza. Las primeras horas y días del robot náufrago serán complicados, pero Roz irá encontrando en su nuevo hogar no solo tareas con las que cumplir su programación innata sino formas de «desarrollar» más allá esos comandos que le impusieron en su naturaleza para servirle al máximo a los animales de la isla que tanto resisten su llegada.

La película es muy divertida y destaca por su proeza visual. Aunque lo que más sorprende es cómo una trama que inicia totalmente natural y casi genérica va a lograr pasar de las risas a un desarrollo temático con una maduración mucho menos superficial que lo que acostumbraba el medio de la animación hasta esta corriente década. «El Robot Salvaje» es una nueva entrega en el sinfín de pelis «para toda la familia» pero a diferencia de la mayoría, lo es transmitiendo realmente una experiencia valiosa para todos los miembros que pueden componerla.

El director Chris Sanders es uno de los (tantos) en colaborar para el guion (¡y animación!) de varios de los grandes clásicos animados de Disney, como «La Bella y la Bestia», «Aladdin», «El Rey León» y «Mulan». Luego pasaría ya a la silla de director con un clásico que puede llamar propio: «Lilo y Stitch». Aunque seguramente su crédito más relevante para estudios, productores y espectadores por igual es la primera «Cómo Entrenar a tu Dragón» que marcó un éxito en franquicia impresionante. Currículum envidiable ciertamente, pero esta es una experiencia que realmente hace palpable toda la maestría de Sanders para explotar al máximo un medio con el objetivo de combinar el aspecto visual con el narrativo. El talento de Sanders y su equipo una vez más hace sentir que Dreamworks está incluso por encima del estado lamentable en el que se encuentran hace un tiempo Disney y Pixar.

«El Robot Salvaje» es una aventura animada para toda la familia, sí. Pero no tarda mucho en liberarse de todo el peso de mecanismos genéricos y poco interesantes que podría llevar eso (sosteniéndose lo justo y necesario en tropes o clichés del género), para revelarse como no solo una de las mejores películas animadas de los últimos años sino definitivamente una de las mejores pelis del año y punto.

Puntaje: 


 
 
 
Tráiler:

Leandro Porcelli

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