CINE

Crítica de «Obsesión» de Curry Baker (2026)

Tras hartarse de negociar con distribuidoras el año pasado, Curry Baker decidió subir gratis su ópera prima de terror found footage en su canal de Youtube, logrando un éxito que trascendió suscriptores hasta lograr una muy buena recepción de la crítica especializada del género. Esa atención hizo que a los pocos meses ya esté produciendo esta segunda película, con un presupuesto mucho mayor y aún así muy por debajo de incluso otros proyectos supuestamente independientes. El resultado es un ejemplo perfecto del simple pero efectivo subgénero que amerita ser llamado «Escalofríos elevado», junto a otros ejemplos de terror con protagonistas jóvenes y conscientes del humor inherente del género de terror como «Barbarian», «The Monkey», «M3GAN» y tantas otras en los últimos años.

Todo comienza cuando, en lugar de confesarle su enamoramiento a una de sus mejores amigas, un joven decide pedir un deseo que termina volviéndose realidad: que ella lo ame más que a nadie en el mundo. De esa tan inocente como infantil maniobra va a florecer una relación que en un principio va a cumplir todos sus sueños pero que rápidamente se irá convirtiendo en una pesadilla. Lo más atractivo de ese simple y comprensible concepto es que viene acompañado de una trama dispuesta a enfrentar al protagonista con miedos que trascienden la usual violencia del género. Es por supuesto una película sangrienta, pero explora una violencia mucho más mundana llevando al extremo algunos aspectos de las relaciones amorosas que uno puede sufrir mientras hace sus primeras armas en el mundo sentimental.

La película forma un elenco de personajes cuya naturalidad y humor va a servir como base de la narrativa. Cuatro amigos empleados de un local de instrumentos musicales que pasan tanto tiempo juntos tanto en el trabajo como en el bar, haciendo imposible que no surja algún enamoramiento adolescente. Ese realismo humano solo servirá para profundizar los momentos más inquietantes de un film que ahonda bastante en un concepto muy simple y consigue conjurar atmósferas difíciles de soportar incluso con elementos bastante elementales. En eso también brilla la interpretación del dúo co-protagónico de Michael Johnston («Teen Wolf») y Inde Navarrette («13 Reasons Why» y «Superman & Lois»), que logran convertir una conversación en la oscuridad o un comportamiento errático en tensiones mucho más satisfactorias que cualquier jumpscare genérico.

Aunque las verdaderas estrellas de esta producción son la dirección de Baker junto a la dirección de fotografía de Taylor Clemons. En una época donde el cine a grandes rasgos le ha tomado tanto miedo a que la oscuridad en pantalla refleje un negro en el que es difícil ver algo, esta cinta entiende que nada va a ayudar más a la ya excelente interpretación de Navarrette que esconder su rostro en sombras que le generen a la audiencia tanta incertidumbre como intriga. El guion es sólido pero todas las bondades que termina reflejando en pantalla se deben a que Baker entiende el tono específico que necesita para a la vez volverla una experiencia terrenal para que el espectador se relaje ante su simpleza y una fantasía de pesadillas para que también caigan víctimas de su juego de intensidades.

Con su intrigante premisa y refrescante ejecución, «Obsesión» es otra prueba de que el terror es el género que más tienta a los espectadores a volver a una sala de cine. Una película de terror que se toma en serio el explorar la corrupción de un amor impuro mientras es consciente de que todo arranca con algo tan tonto como un objeto maldito comprado en un local de antigüedades.

Puntaje: 

 
 
 

Tráiler:

 
Leandro Porcelli

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