FESTIVALES

27º BAFICI: «The Blood Countess» de Ulrike Ottinger (2026)

Los nombres de la actriz francesa Isabelle Huppert y la cineasta alemana Ulrike Ottinger se unen para hacer de esta una farsa vampiresca sumamente disfrutable. Ottinger garantiza una puesta en escena que vale el precio de la entrada, destacando en este caso gracias a un vestuario y locaciones que son una verdadera maravilla visual, mientras que Huppert ancla todo el carisma de la cinta en una figura histórica llevada al absurdo: la Condesa Sangrienta.

Elizabeth Báthory es uno de esos personajes históricos que siempre ha capturado la imaginación de creativos en todos los medios. En este caso, el perfil crudo y siniestro de sus fechorías se enmarca en la cómoda distancia de la comedia fantástica: ella es una vampira que renace cada 25 años para divertirse con nuevas víctimas, dejando en ridículo a los detectives que intentan detenerla. El film está repleto de personajes secundarios, como aquellos oficiales, incluyendo a académicos de estudios vampíricos, una sirvienta esclava de la condesa, la presencia tan estelar como satelital del cantante Conchita Wurst y el casi coprotagonista de la trama: el sobrino vegetariano de la protagonista.

El humor de la película es simple, pero constante y efectivo. A veces puede ser simple timing de comedia o incluso la repetición de los nombres de algunos personajes como Rudi Bubi, Theobald Tandem y Theobastus Bombastus. La poca efectividad de las fuerzas de la ley adquiere un tono casi de animación para todo público, manteniendo la tensión dramática al mínimo, de forma similar a cuando uno ve las aventuras de Mr. Magoo, La Pantera Rosa o la serie de Batman de Adam West, por citar algunos ejemplos. Aunque toda la simpatía que despierta la venerablemente terrible condesa tiene su contrapunto en los deseos de su sobrino, a quien queremos ver lograr esa ansiada humanidad mientras disfrutamos de su asco por la sangre y su estética de niño amuñecado alemán.

«The Blood Countess»es una fiesta vampiresca que celebra el absurdo mientras nos ofrece un tour tétrico por la más pintoresca Viena. Es una recomendación fácil para cualquiera y uno de esos trabajos cinematográficos que evidencian un gran volumen de producción en función de un disfrute puramente lúdico, como lo es una comedia musical histórica de vampiros.

The Blood Countess forma parte de la sección Trayectorias del 27.° Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente y se puede el viernes 24 a las 22:55 h en el Cinépolis Plaza Houssay (Sala 4).

Puntaje:

 

 

Leandro Porcelli

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