Crítica de «Scream 7» de Kevin Williamson (2026)
En medio de la falta de ideas en la industria cinematográfica, se revivieron muchas sagas con el objetivo de repetir el éxito que habían generado tiempo atrás, apelando a la nostalgia, a personajes queridos que regresan y aggiornando las historias a la época actual.
Algunas lograron no solamente llevar de nuevo a su público a la sala, sino también brindarnos un producto interesante. Ejemplo de ello es «Scream», que volvió en 2022, y posteriormente en 2023 con una secuela. Su regreso significó una revitalización del slasher clásico, retomando su espíritu meta y autorreferencial que tanto revuelo generó en los ‘90, pero adaptándolo a la era actual de la cultura digital.
Con una nueva generación de protagonistas conviviendo con figuras históricas como Sidney Prescott y Gale Weathers, las películas lograron equilibrar nostalgia y renovación. Sin reinventar por completo la fórmula, porque en sí funciona, nos brindaron una sólida combinación que conquistó al público general y a la crítica.
Sin embargo, comenzaron los problemas. Melissa Barrera, que se había convertido en una de las nuevas protagonistas, fue apartada del proyecto por una serie de comentarios que había publicado en sus redes sociales sobre el conflicto entre Israel y Hamas. La controversia también generó la salida de su coprotagonista, Jenna Ortega, quien alegó inconvenientes de agenda por el rodaje de «Merlina», pero muchos creen que también todo este asunto tuvo algo que ver.
Y no solo «Scream 7» se quedó sin sus protagonistas antes de ver la luz, sino también sin su director. Christopher Landon («Freaky», «Happy Death Day») había sido elegido para continuar con este legado tras la salida de los directores de las dos anteriores, pero decidió retirarse luego de afirmar que el guion se había escrito para el personaje de Barrera y ya no era la película que él había aceptado dirigir.
Es así como este nuevo proyecto convocó a Kevin Williamson, el guionista de la saga original, para terminar asumiendo también el rol de director, y volvió a apuntar su historia a la gran Sydney Prescott. El regreso de Neve Campbell a la saga también sucede luego de no haber participado en «Scream VI» por una disputa salarial.
Todos estos conflictos hicieron no solo que la película se retrase varios años, sino que también termine perjudicando su resultado final.
«Scream 7» se centra en Sydney Prescott y su vida años después de los ataques de Ghostface. Aunque se encuentra en una ciudad lejana, el miedo de que su pasado vuelva a resurgir siempre está latente. Es así como prefiere no hablar con su familia al respecto, a pesar de que su vida haya sido plasmada en libros y películas, generando un vínculo tenso con su propia hija. Cuando Stu, uno de los primeros atacantes que supuestamente murió, comienza a contactarla, el peligro volverá a su vida.
Si bien «Scream 7» resulta entretenida, el guion no termina de ser tan sólido como en otras oportunidades. A diferencia de sus antecesoras, carece de algunos de los elementos característicos del film, como el eje metadiscursivo que siempre estuvo muy presente en el relato, como también el humor negro que, aunque acá puede visualizarse en algunas partes, no resulta ser algo central.
Tenemos muertes creativas, persecuciones interesantes y jumpscares que nos harán levantar del asiento. Tenemos una adaptación al mundo actual y al avance tecnológico. Tenemos nostalgia y personajes que vuelven con una vuelta de rosca muy bien utilizada para atrapar al espectador. Pero existen algunos secundarios que nos habían dado grandes momentos en las películas anteriores que acá se sienten un poco desaprovechados y los nuevos tampoco terminan por explotar demasiado.
Lo mismo ocurre con la revelación final, que no resulta ser tan trascendental para la historia y nos genera el interrogante de si la trama original que se había pensado en primer momento para este film, y que se había adelantado en el final de «Scream VI» no hubiese sido mucho más productiva.
De todas maneras, supieron resolverlo bien con el regreso a la historia de Sydney, con una Neve Campbell que demuestra seguir estando a la altura de este tipo de personajes y que sigue siendo la verdadera protagonista.
En síntesis, «Scream 7» es una entretenida película para pasar el rato pero que no logra estar dentro de lo mejor de la saga. Probablemente por todos los inconvenientes que tuvo previo a su realización pero faltó un poco de esa esencia característica que tanto impactó en los ‘90 y nos volvió a cautivar hace un par de años. Esperamos que si continúa, porque igual fue un éxito de taquilla, consiga regresar a las bases y traernos algo un poco más inteligente y elaborado.
Puntaje:
Tráiler:
Samantha Schuster

