FESTIVALES

12° Semana del Cine Italiano: «Que Dios perdona a todos» de Pif (2026)

Hay premisas que simplemente llaman la atención. En este caso, la de un agente inmobiliario obsesionado con la pastelería italiana que (gracias a un usual pico de azúcar) va a empezar a tener visiones del Papa ayudándolo a lidiar con los problemas de su relación amorosa. El Papa en cuestión es Francisco e incluye chistes sobre su argentinidad y todo, por lo que agrega un toque especial verla de este lado del charco.

El filme navega las aguas de la comedia romántica teniendo siempre el humor como norte. Hace recordar a un proyecto a lo Adrián Suar, no solo por ofrecer cada tanto escenas de los partidos de fútbol con amigos del protagonista sino por estar escrita, dirigida y protagonizada por la personalidad televisiva Pif. Un protagonismo de actor de personaje mucho más personaje que actor, por así decirlo. Él lleva la personalidad de su personaje bien cercano a la propia, pero gracias a una claridad de guion el protagonista se mantiene relativamente simpático incluso en sus momentos más antagónicos.

Es que cuando conoce al amor de su vida (Giusy Buscemi), el único obstáculo en su amor es que ella es una devota católica mientras que él renunció a la religión de niño durante el Mundial de 1982. «¿Si Dios escuchó mis rezos para que gane Italia no significa que ignoró el de los niños de otros países?». Ese tono jocoso y simple es la línea en la que avanza la trama, que aunque deje entrever una estructura obvia al leer su premisa va a terminar dando unos giros y complicaciones que aguarán bastante el obvio divertimento de la misma. Es a fin de cuentas una gran premisa que en manos de un autor e intérprete no tan talentoso termina aminorando las bondades de la experiencia con el correr de los minutos.

El mayor de los obstáculos que la peli pondrá en el camino del disfrute del espectador es una segunda mitad en la que el protagonista profundiza tanto volverse católico que empieza a complicar la vida de todos. Esto se vuelve pesado rápidamente, incluso antes de incorporar una subtrama sobre inmigrantes bastante cuestionable. Pero quizás lo más llamativo es cómo la lección que decide impartir la película (en nombre de Francisco, peor de todo) es que para ser buen cristiano no hace falta mucho más que ir a la Iglesia los domingos, y que cuestionar si está bien ayudar a un amigo a engañar a su pareja, mentir en el trabajo o castigar socialmente a condenados por corrupción es tomarse las cosas demasiado en serio. Toda una sorpresa, que apropiadamente termina convirtiendo esta romcom tan particular como irregular en un film que puede considerarse demasiado italiano para su propio bien.

«Que Dios perdona a todos» forma parte de la 12° Semana del Cine Italiano y se puede ver el lunes 7 a las 16.30 h en el Cinépolis Recoleta.

Puntaje: 

 

 

Tráiler:

 

Leandro Porcelli

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