Crítica de «Sensatez y Sentimientos» de Georgia Oakley (2026)
Las películas de época se han convertido en una de las pocas formas de ver romances en la gran pantalla para aquellos buscando alternativas para las comedias románticas. Entre ellas las adaptaciones de Jane Austen se mantienen como las más celebradas tanto por el público, la crítica y la temporada de premios. Algo más que destacable ahora que el género se ha expandido definitivamente hacia las series de TV y streaming. Hay un público ferviente esperando las producciones de este estilo año tras año, y esta nueva adaptación de la primera novela de Austen no ha sido la excepción. El mayor cambio con respecto a adaptaciones anteriores de la historia es que este film decide enfocarse no solo en las penurias de una familia despojada de sus riquezas o en cómo las hermanas Dashwood encuentran pretendiente, sino particularmente en la relación de ambas durante esos turbulentos tiempos de esperanzas y miserias.
En el Siglo 19 la ley británica dictaba que el hijo varón era quien heredaba los bienes de su padre, por lo que las mujeres Dashwood terminan despojadas de su hogar tiempo después del fallecimiento del suyo. Mientras intentan acostumbrarse a una vida más humilde, tanto la mayor Elinor (Daisy Edgar-Jones) como la hermana del medio Marianne (Esmé Creed-Miles) sacarán a relucir sus diferencias a la hora de enfrentar las complicaciones de una sociedad que obliga a pensar el amor desde el aspecto monetario de sus sentimientos.
El resto del elenco es liderado tanto por George McKay en el papel de Mr. Ferrars como por Herbert Nordrum y Frank Dillane como el Coronel Brandon y Mr. Willoughby respectivamente. Aunque destaca particularmente Fiona Shaw (la tía Petunia de «Harry Potter») como una tía lejana obsesionada con servirles de casamentera a las hermanas. Si comparamos elencos con el film de los 90s no hay dudas que este pierde muchísimo en cuanto a carisma estelar y aunque es obvio que sus carreras posteriores pintan nuestra percepción, es innegable que el elenco actual no tiene mucho que ofrecer comparados a Kate Winslet, Hugh Grant o Alan Rickman. Un ejemplo perfecto de lo que la industria está sufriendo encontrando verdaderas estrellas de cine. Incluso las buenas actuaciones tanto de Edgar-Jones como de Creed-Miles terminan con algunas aristas, la primera por ser algo acartonada mientras que la segunda roza la sobreactuación ostentando un rostro que rompe con el verosímil de tiempos sin cirugías ni inyecciones.
Siguiendo esa misma línea, esta es una producción que no ofrece muchos aspectos para destacar. La fotografía y el diseño visual va por ese aspecto realista pero a fin de cuentas aburrido que es moneda corriente hoy en día. Mientras que la banda sonora junto al vestuario hacen otra labor absolutamente aceptable sin llegar a mostrar nada excepcional. A la hora de producir un libro ya adaptado de una autora de la talla de Jane Austen, uno espera que apunte a más que un decente o aprobado para pasar el rato. Una decepción particularmente por la ópera prima «Blue Jean» de su directora Georgia Oakley, un filme independiente con bastante personalidad que le valió varios premios y nominaciones en el Festival de Venecia, los BAFTA y especialmente los Premios de Cine Independiente Inglés.
A fin de cuentas esta nueva adaptación de «Sense and Sensibility» no ofrece mucho más que ser una versión moderna de su historia, con más contras del cine contemporáneo que los potenciales aspectos positivos de nuestros tiempos. Incluso el aspecto que prometía darle frescura al relato y en la previa entusiasmó a fans termina acercándola a otros trabajos de su autora más que realzando las particularidades de las desventuras de las hermanas Dashwood. Una verdadera pena, aunque aún con todas estas salvedades es imposible negar que en conjunto se consiguen momentos tan disfrutables como suelen garantizar las películas basadas en un trabajo tan potente como el de Jane Austen.
Puntaje:
Tráiler:
Leandro Porcelli

