CINE

Crítica de «Caminos del Crimen» de Bart Layton (2026)

Con un nombre demasiado genérico para su propio bien y ostentando el protagonismo de Chris Hemsworth, cualquier espectador inadvertido podría esperar poco más que una peli acción promedio; sin embargo gracias a un tono muy bien logrado y un muy buen pulso desde su dirección, «Caminos del Crimen» es un thriller que por momentos logra remitirnos a alguno de los mejores ejemplos del género en décadas pasadas.

La narrativa se reparte entre varios personajes siguiendo sus propios valores para conseguir esa inalcanzable vida que promete el «sueño americano». Un ladrón experto (Hemsworth) se toma un tiempo para considerar un cambio en sus métodos, poniendo en jaque no solo al detective que intenta atraparlo (Mark Ruffalo) sino también a su socio y mentor (Nick Nolte) quien ya tiene listo a un potencial reemplazo (Barry Keoghan) con hambre de probarse a sí mismo.

Basada en una novela escrita por Don Winslow (cuyo trabajo supo ser adaptado al cine por ejemplo por Oliver Stone en «Savages») esta es una trama que se siente literaria, gracias a un buen manejo de tensiones y una red de personajes bastante interesantes. Eso sumado a un trabajo de casting digno de un elenco coral y a la muy buena labor del director Bart Layton dan como resultado un film con bastantes fortalezas que lamentablemente resiente algunos detalles en su construcción. Uno de los más importantes es que mientras que el personaje principal se revela como un introvertido con problemas para socializar con el sexo opuesto, está interpretado por literalmente Thor.

También completa el elenco Halle Berry en el papel de una empleada en una aseguradora que empieza a notar poco progreso en su carrera. Su personaje sirve casi que como tercera protagonista del relato, a pesar de que mucho antes del clímax su rol va a ser relegado al de apenas un personaje secundario funcional. Quizás sea consecuencia de haber conseguido en Berry un nombre demasiado importante como para reducir su rol, pero esa extrañeza que puede resultar interesante en formato de novela no hace más que sentirse poco pulida en una narrativa para la gran pantalla.

La excelente fotografía y el tono de la trama sin dudas rinden homenaje a obras maestras del género pero al no enfocarse en pocos personajes para desarrollar a fondo, la trama nunca llega a tener un impacto más que el de un policial funcional. El personaje compuesto por Keoghan termina siendo mucho más evocativo que otros a los que se les otorga un peso igual o mayor en el correr de la cinta, incluyendo a Berry pero también a un Nick Nolte que luego de ser vital e interesante en el primer acto se desvanece del film sin ningún motivo narrativo. Los personajes de Keoghan y Hemsworth son tan dispares que podrían haber protagonizado un «two-hander» a lo «Heat» de Michael Mann, pero el foco se mantiene temático y lamentablemente luego del clímax cae la ficha de que no importa lo reconfortante o pochocleras de sus resoluciones: toda la chispa que se pudo sentir durante la película no logra encender nada más que el momento.

«Crime 101» es una versión bastante pulida de un cine que ya casi no se hace, pero no logra ser más que un vistazo entretenido a lo que solía ser un esfuerzo promedio hace 20 años atrás. Aunque es cierto que con eso ya le alcanza de sobra para ser una buena recomendación adulta en la mayoría de las lamentables carteleras de la actualidad.

Puntaje: 

 
 
 

Tráiler:

 
Leandro Porcelli

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