Crítica de «Hamnet» de Chloé Zhao (2026)
En apenas una década y con cinco películas conformando su filmografía, la cineasta Chloé Zhao ha tenido ya una carrera bastante cambiante. Comenzó con proyectos pequeños muy bien recibidos en la escena indie estadounidense (como la excepcional «The Rider») hasta convertirse en apenas la segunda mujer en ganar el Oscar por Mejor Directora con su tercer film, «Nomadland». Inmediatamente después viró al cine plástico de Disney con la desastrosa «Eternals» para Marvel y ahora ya concretó su «gran regreso» con una de las películas más interesantes del 2025.
«Hamnet» explora cómo la pérdida de su hijo impactó la vida y obra del autor más reconocido de la literatura mundial, haciendo foco no solo en la relación con su esposa Agnes sino incluso ubicándola a ella como protagonista de la narrativa. Si bien Paul Mescal interpretando a Shakespeare tiene un rol preponderante y fundamental en la cinta, no hay dudas de que la mirada de Zhao no puede evitar enfocar su interés narrativo en lo que significó navegar esa tragedia para una figura sin dudas de menor estatus histórico, pero que resulta fascinante en su cualidad protagónica.
Por supuesto la cualidad de Agnes Shakespeare como protagonista se sostiene especialmente en las enormes cualidades que muestra Jessie Buckley («The Lost Daughter», «Chernobyl») en su interpretación, pero la película consigue revelar a la esposa del autor como un personaje realmente cautivante: una mujer que no solo puede acercarse en su sentir a una idea de feminismo mucho más moderno, sino que lo hace desde una perspectiva antigua incluso para su época. Huérfana de una madre que le enseñó a conectar con la naturaleza al punto de verlas desde afuera como brujas, y que gracias a un trabajo hermoso de fotografía es dotada del mismo cuidado y carácter visual que los bosques que la acogen en sus peores momentos.
Del otro lado esta un Paul Mescal («Aftersun») que hace lo suficiente para que su personaje no se sienta tan reducido. Si Buckley le da a su esposa una cualidad especial bien protagonista, Mescal baja la idea de Shakespeare hacia un William complicado, embarrado tanto de dudas como de vida. La pérdida de su hijo Hamnet ya se comienza a sentir desde un principio, y aunque el guión sufre de un primer acto ansioso por pasar del romance a la familia es indudable de que una vez que todas las piezas están en su lugar el film se vuelve eventualmente imparable con un clímax absolutamente emotivo.
Si «Hamlet» es la muestra de que el arte puede canalizar la tragedia humana en sentimientos universales que trascienden el tiempo, «Hamnet» busca condensar ese mismo sentir dotando la historia real de una poesía mágica que la acerca al mito. Hay detalles que lamentar, ya que al parecer su búsqueda (fructífera) por el Oscar hace un par de películas que le viene dejando a Zhao secuelas de lamentable melodrama. Pero este es un sentido film que consigue crear una experiencia memorable en lo que era un proyecto demasiado ambicioso para su propio bien.
Puntaje:
Tráiler:
Leandro Porcelli

