Crítica de «Hechizo de Amor: La Magia Continúa» de Susanne Bier (2026)
La primer «Hechizo de Amor» no había logrado enamorar a audiencias en salas ni mucho menos a críticos bastante cascarrabias, pero había demostrado indudable magia al capturar una apasionada audiencia que la redescubrió por televisión y en servicios de alquiler de películas; lo que se dice un ejemplo clásico de fracaso comercial convertido en peli de culto. Era sin dudas una experiencia desigual pero bastante entretenida que transformaba una premisa interesante en una encantadora oda a la hermandad y sororidad. Esta secuela ahora suma a su estelar elenco las dos hijas crecidas de una de sus protagonistas, aunque esta continuación lamentablemente se olvidó de condimentar la pócima en la caldera con un poco de la sincera magia que hizo especial al film original.
Las hermanas Owens (Sandra Bullock y Nicole Kidman) regresan no solo acompañadas una vez más por sus tías (Dianne Wiest y Stockard Channing) sino ahora también por las hijas del personaje de Bullock, interpretadas por Maisie Williams de «Game of Thrones» y Joey King de amplia carrera pero conocida por la saga adolescente de «Kissing Booth». Habiéndolas criado sin contarles de su herencia mágica ni mucho menos de la maldición que las condena, se cae de maduro que durante la peli se enteraran de forma hiper dramática no solo que son brujas sino que todo hombre del que se enamoren estará destinado a una muerte trágica. Toda familia tiene sus mambos.
Si la primera priorizaba el entretenimiento y el tratamiento de sus temáticas por sobre la consistencia de tono, esta secuela sigue las reglas modernas de relegar toda faceta de la película ante una sola prioridad: la trama. No la narrativa bien entendida, combinando trama con temática y personajes, sino literalmente la sinopsis de los hechos que tienen lugar en pantalla. El resultado es que luego de un inicio a los tumbos pero realmente sentido, el filme pone en marcha situaciones completamente mecánicas de conflictos artificiales típicos de dramas de poca calidad. Personajes que convenientemente dejan de comunicarse información o el moverlos física y geográficamente separados para ganar (perder) tiempo antes de las resoluciones más obvias posibles. Entonces para cuando llegamos a un cierre que intenta volver a ese sentimiento entre el elenco de personajes, la relación entre ellas no ha cambiado realmente tras haber transitado la aventura.
Más allá entonces de un trabajo de dirección y guion muy inferiores al de la original (ni hablemos de dirección de fotografía ya que en el panorama actual podría hasta estar justamente nominada al Oscar), el tema es cómo maneja la película el tener a tantas protagonistas. Los personajes tanto de Kidman como de Bullock sufren la típica flanderización lógica del paso del tiempo mal manejado, es decir que se convierten ahora en simplonas caricaturas de lo que solían ser. Ambas parecen divertirse bastante volviendo a este mundo, aunque Bullock en particular sufre bastante el haber trabajado poco y nada en los años posteriores a «Bird Box» (de la misma directora que esta secuela). Lo que solía ser un carisma cómico que ganaban todos sus personajes ahora es una voluntad por agregarle comedia a todo sin realmente tener las herramientas para lograrlo de forma positiva. El resultado es el esperado considerando que es una actriz que supo ser graciosa pero nunca fue comediante. Por el otro lado Joey King goza de un protagonismo un poco desmedido, relegando a Williams a un rol casi inferior al de los hombres de la cinta (Xolo Maridueña y Lee Pace). Una verdadera pena siendo que de las cuatro es la que más naturalidad le trae al lazo familiar que debería unirlas.
En resumen «Practical Magic 2» no consigue conjurar el mismo encanto que la original, llegando incluso a debilitar las fortalezas indudables de aquella evocativa imperfección hasta quemarla en la hoguera de las fórmulas poco entretenidas. Si la primera era una oda al lazo entre hermanas y mujeres, esta inconscientemente transmite el lamentable mensaje que el protagonismo solo puede ser de una. Aún así, fanáticas de la original seguramente puedan disfrutar de varios momentos en los que consigue sentirse un poco de esa magia nostálgica noventosa.
Puntaje:
Tráiler:
Leandro Porcelli
