Crítica de «One Way for Tomorrow» de Ozan Açıktan (2020)
«Aunque dos personas que se quieren estén sentadas en cada extremo de una mesa, siempre que se miran están diciéndose que no se olvidan el uno del otro».
Es la primera película original turca de Netflix. El título en inglés de la cinta es «One Way for Tomorrow», su título original y en turco es «Yarına Tek Bilet», traducido tal cual al español es «Un Boleto al Mañana» o «Tren a mi destino». Está creada y dirigida por el popular cineasta Ozan Açıktan.
Ali (Metin Akdülger) y Leyla (Dilan Çiçek Deniz), dos completos extraños, comparten un vagón en un tren camino a Esmirna, Turquía. Conforme comienzan a conocerse, descubren que sus turbulentos pasados románticos están más entrelazados de lo que esperaban.
Una historia romántica de dos desconocidos que coinciden en un viaje de Ankara a Esmirna, pero que, al compartir 14 horas de ese embarque, toma un rumbo distinto a lo esperado. El relato está dividido en 8 partes que se relacionan con dicho viaje, la curiosidad por lo desconocido y el replanteo de un camino, donde a veces lo inesperado es lo esperado. Ambos se dirigen hacia una boda: Ali con intención de irrumpirla y Leyla solo a presenciarla. La relación tendrá un inicio complicado por sus diferencias de carácter pero poco a poco empezará a mejorar a medida que se van conociendo y contándose romances del pasado. Esta comodidad entre ellos va a hacer que descubran que hay algo más que los une, más allá de un roto corazón bajo circunstancias inhóspitas. De esta forma, ella lo desafía constantemente y él siente cada vez más curiosidad. A la vez, florece una atracción mutua llevándolos a iniciar una nueva página.
Ali comienza a cuestionar sus intenciones, mientras Leyla trata de enfrentar su estresante pasado. Las actuaciones son más que convincentes junto a una atmósfera que potencia las interpretaciones, un buen guion, una buena fotografía con apenas mínimas fisuras en los planos, que pueden ser tomadas como intencionales para acrecentar el relato, y en verdad lo hace. Unas escenas intensas como ásperas de cruda verdad, donde se cuestiona al amor, lo que es, cómo lo lleva cada persona, su idealización, y la no aceptación al mismo tiempo. El que trata de confrontar los sufrimientos, y aquel que se aferra a un falso sentido de esperanza.
Una cinta tal vez clásica y con algunos clichés, pero que es directa, sin vueltas y concreta, con una trama muy bien desenvuelta y giros inesperados que terminan siendo el alma de la película.
El final abierto también le da libertad al espectador para usar su imaginación y, en cualquier caso, una secuela parece factible en los próximos años.
En síntesis, «One Way for Tomorrow» es un drama romántico que muestra lo que se siente estar roto y engañado, y cómo el destino conspira a favor dándote lo que necesitas y no lo queres (dos cosas muy distintas). Ambos personajes se dan la oportunidad de apreciar lo que los rodea, superando sus relaciones pasadas para darse así una nueva oportunidad. Una cinta optimista y muy amena que te hará reflexionar la manera en que se quiere y se ama.
Puntaje:
Tráiler:
Noelia Giacometto

