18º Festival de Cine Alemán: “La Revolución Silenciosa” de Lars Kraume (2018)

Durante el Festival de Cine Alemán que se llevó a cabo el año pasado en Buenos Aires tuvimos una joya original titulada “El Veredicto”, donde se le ofreció al público una experiencia distinta con una obra interactiva. Allí se presentaba una historia compleja sobre la cual la audiencia debía tomar una posición y, según su decisión, era el final de la película, poniendo en juego la ética, la moral y los principios de cada uno de los asistentes.

Lars Kraume, quien fue el responsable de aquel film, vuelve en esta nueva edición del festival para traernos otra historia atractiva e igualmente efectiva. Se trata de “La Revolución Silenciosa”, una cinta basada en hechos reales, que se centra en 1956 en Alemania, durante la época de posguerra, donde el país había quedado dividido entre el Occidente y el Oriente, ocupado por distintas fuerzas. Si bien el muro todavía no se había construido, el control sobre la sociedad estaba instaurado. En este sentido, un grupo de estudiantes del último año, cansados de la ocupación rusa en su territorio, se enteran por noticias que escuchan en Berlín Oeste cómo los húngaros están echando a sus enemigos. Es así como deciden hacer un minuto de silencio en la clase y este simple gesto de homenaje a los caídos se convertirá en un símbolo de contrarrevolución.

Bien sabemos que gran parte del cine alemán viene arraigado a la historia por la que pasó dicho país, sobre todo durante la época del nazismo. Pero finalizada la Segunda Guerra Mundial, los aliados se dividieron el territorio de Alemania, quedando parte ocupada por Francia, Gran Bretaña y Estados Unidos, creando, años después, la República Federal Alemana, y otra por Rusia, estableciendo la República Democrática Alemana, donde se cuestionaban muchas prácticas realizadas por los comunistas/socialistas, principalmente en cuanto al control de los individuos, al deseo de un pensamiento y comportamiento único y al castigo de aquellos que opinen lo contrario. En este aspecto, el director logra tomar un hecho verídico pero pequeño para mostrar lo que ocurría en esta época. Se puede observar el resquemor anterior a la guerra y cómo si no estabas de un lado estabas del otro, dejando fuera de juego a los libres pensadores, como se mostraban estos estudiantes, que comenzaron a objetar los sucesos que veían y escuchaban en los medios, para encontrar otra realidad más acorde con sus pensamientos.

Además de plantear de buena manera una realidad social y política, “La Revolución Silenciosa” consigue generar el clima apropiado para que se desarrolle la trama, con una tensión constante que se mantiene hasta el final de la cinta. Uno no sabe cómo reaccionarán los distintos personajes, algunos más endebles que otros, y si lograrán mantenerse unidos frente a la adversidad, aunque lo más importante para ellos esté en juego en ese momento.

En este sentido, también se destaca la composición de los personajes, ya que podemos ver a través de ellos distintas posturas. Por un lado tenemos a un líder, un idealista, al que no le importa su posición sino que prioriza la verdad y el bien común aunque traiga consecuencias negativas; tenemos a aquella figura que tiene pensamientos libres pero que puede dudar frente a enemigos más poderosos, como también los que realzan su espíritu individual por sobre el colectivo. Las actuaciones son medianamente buenas, algunas más creíbles que otras. Tal vez uno de los puntos más flojos tenga que ver con un interés romántico dentro de esta disputa ideológica, social, política e histórica, que poca relación mantiene con la trama en sí, pero que a su vez puede servir para suavizar un poco la tensión y reflejar los hechos verdaderos dentro del argumento.

Dentro de los aspectos técnicos se realza sobre todo la construcción de la época, con los vestuarios, la ambientación y la música, recursos de vital importancia dentro del film, ya que se busca transmitir el espíritu de ese momento, y se logra de una buena manera.

En síntesis, “La Revolución Silenciosa” es un film que toma un hecho individual para contextualizar un momento complejo de Alemania, tal vez no tan abordada en el cine. A partir del mismo, no solo podemos conocer más sobre esta época, sino que el director nos invita a reflexionar sobre la importancia de la unión colectiva y de tener pensamientos propios más allá del entorno.

“La Revolución Silenciosa” se puede ver el sábado 15 a las 19 hs y el martes 18 a las 21.30 hs en el Village Cines Recoleta o el sábado 15 a las 21.30 hs y el martes 18 a las 19 hs en Village Cines Caballito.

Puntaje: 

 

 

Tráiler:

 

Samantha Schuster

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