27º BAFICI: «Heysel 85» de Teodora Ana Mihai (2026)
El 29 de mayo de 1985 estaba planeada la final de la Copa de Europa entre la Juventus y el Liverpool en el estadio Heysel en Bélgica. Sin embargo, unas horas antes del encuentro comenzó una escalada de violencia entre los aficionados de ambos equipos que dejó un total de 39 muertos y cientos de heridos. Los políticos de los países involucrados y las autoridades deportivas se vieron obligados a decidir si dejar que el partido siga su curso para evitar un mal mayor o suspenderlo por respeto a las víctimas.
Teodora Ana Mihai, directora belga-rumana, toma este hecho para contar una historia centrada en la hija del alcalde de Bruselas, traductora y puente entre los medios de comunicación y las autoridades, y un periodista de raíces italianas que lleva a su familia a ver el partido. Ambos quedarán atrapados entre el deber profesional, la lealtad familiar y la responsabilidad moral cuando el conflicto estalle.
«Heysel 85» mezcla de manera equilibrada y natural material de archivo de la época con escenas de ficción para contar este hecho sin precedentes en la historia del fútbol. No solo tenemos un acercamiento a los incidentes, sino también a todo el detrás de la organización: la comitiva local que se preparaba para el evento, los invitados internacionales que asistieron, la prensa que realizaba la cobertura, los jugadores de fútbol que no tenían garantizada su seguridad y los hinchas que se encontraban en medio del enfrentamiento. La película busca mostrar las distintas perspectivas de los involucrados (de manera directa o indirectamente) para darnos un panorama general de lo ocurrido.
A pesar de tener un elenco coral que sustenta este enfoque, nos encontramos con dos protagonistas que van a llevar adelante el peso dramático de la historia: la hija del alcalde que se pone al hombro la organización cuando su padre no puede o quiere tomar decisiones concretas y que va a dejar al descubierto la falta de empatía de la política y la policía para con los ciudadanos, como también el periodista que se divide entre su rol profesional de difundir lo que está ocurriendo y ayudar a conectar a las víctimas con sus familiares y otro más personal donde intenta buscar a sus seres queridos.
Probablemente por un tema presupuestario, la reconstrucción que realizan sobre el evento es bastante sencilla, con escenarios internos que emulan los pasillos del estadio, la sala de transmisión y unos cuantos salones donde se juntaban las autoridades. Los hechos del incidente son presentados completamente a través del material de archivo, para otorgarle mayor credibilidad y realismo al relato. Este paso entre un recurso y otro, como dijimos, sucede de manera armónica sin desconcentrar al espectador.
La película no solo viene a acercarnos a un hecho real interesante y atractivo, sino que plantea varias cuestiones éticas y morales importantes, como cómo se debería actuar ante un hecho de semejantes características, si las decisiones que van tomando los distintos personajes son correctas o no, el rol de la prensa, que muchas veces no solo tiene intenciones de transmitir lo que sucede sino también lucrar con la desgracia ajena, entre otros interrogantes. Es un film que entretiene pero también hace pensar al espectador y puede generar un debate posterior.
En síntesis, «Heysel 85» es una película valiosa que funciona como material histórico para acercarnos a un hecho real determinante en el universo deportivo, como también una ficción que atrapa por su entramado político, mediático y social.
«Heysel 85» forma parte de la Competencia Vanguardia y Género del 27º Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente y se puede ver el martes 21 a las 22.35 hs en el Cinépolis Houssay (Sala 4), el miércoles 22 a las 19.45 en el Cinépolis Houssay (Sala 4) y el viernes 24 a las 14.40 hs en el Teatro Alvear.
Puntaje:
Tráiler:
Samantha Schuster
