CINE

«Hokum: La maldición de la bruja» de Damian McCarthy (2026)

El director irlandés, Damian McCarthy, tuvo su debut como director durante la pandemia con «Caveat» (2020), la cual tuvo buenos comentarios de la crítica. No obstante, el éxito lo obtuvo con su segundo largometraje, «Oditty» (2024), el cual fue muy comentado tanto por la prensa especializada como por los fans del terror. En aquel film demostró ser un gran constructor de atmósferas pesadas e incluso de pequeñas mitologías que rodean a los universos donde habitan sus personajes.

Ahora llega el turno de «Hokum», su tercera película, donde ya directamente hace un salto al cine comercial contando con un presupuesto más elevado (sigue siendo de bajo presupuesto para los estándares del cine de estudio, pero aun así implica un incremento respecto a sus films anteriores) y con la presencia de una estrella conocida como es Adam Scott («Severance», «Parks & Recreation»). Lo cierto es que McCarthy pudo mantener su estilo característico y sus obsesiones, haciendo que su incursión en las grandes ligas mantenga la frescura habitual, sus microcosmos peculiares y sus historias de pocos personajes.

En esta oportunidad, el relato se centra en un ermitaño y alcohólico novelista, Ohm Bauman (Adam Scott), que parece estar pasando por un bajón creativo producto de la reciente muerte de su padre y algunas otras cuentas pendientes. Así es como decide retirarse a una remota posada irlandesa para esparcir las cenizas del reciente fallecido y las de su madre, que también había conservado. Una hostería donde la pareja había pasado su luna de miel cuando eran jóvenes. Todo parece ser algo rutinario y mundano hasta que Ohm empieza a escuchar historias del personal del lugar sobre una antigua bruja que fue encerrada en la, ahora clausurada, suite nupcial. La curiosidad, algunas visiones perturbadoras y una desaparición lo llevan en un viaje pesadillesco hacia los confines más recónditos y oscuros tanto de su mente como de su pasado.

Si en «Oditty» McCarthy logró construir un mito a través de esa especie de Golem de madera para que la protagonista pueda desentrañar el misterio de la muerte de su hermana, aquí el director usa el folk irlandés para construir un misterio sobrenatural que también gira alrededor del duelo. Para ello contó con Scott, que compone a un detestable antisocial de manera convincente, el cual se beneficia por un excelente trabajo de guion (escrito por el propio McCarthy), donde, a pesar de ser un individuo antipático, uno logra empatizar con él y sus conflictos. Ese mecanismo de relojería que compone el libreto nos presentará un arco de evolución completo, donde el personaje vive una transformación íntegra. Nuevamente, los climas que logra crear en el hotel y la iconografía visual, tanto del folk irlandés como de los elementos creados por sí mismo, logran sumergir al espectador en el relato y generar sobresaltos elaborados que no son jumpscares rudimentarios, sino que hay toda una construcción desde la puesta en escena (el diseño de producción, el sonido, el fluir de la cámara, el montaje, etc.).

«Hokum» es un relato que te atrapa desde el inicio y no te suelta hasta el último fotograma. Es un film sombríamente seductor que coloca a McCarthy como uno de los directores más prometedores dentro del género y, a su vez, demuestra una gran habilidad para construir mitologías ricas, imágenes perturbadoras y una narrativa tan innovadora como potente. Sin dudas, una de las películas de terror del año.

Puntaje:

 

 

 

Trailer:

 

Martín Goniondzki

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