Crítica de «Alemania» de María Zanetti (2023)

Muchas veces las películas, sobre todo las primeras incursiones en el cine, parten de historias personales, íntimas y muy cercanas a los directores, que encuentran en su propio mundo un relato interesante o atractivo para contar, donde las demás personas puedan sentirse identificadas, o simplemente, tratar de descubrir una manera de hacer un duelo o transitar ciertas emociones durante el proceso creativo.

«Alemania» tiene mucho aspectos personales de la directora argentina María Zanetti, quien logra plasmar en su film parte de su vida propia. Atravesada por un duelo similar a la de la protagonista, o incluso mucho más duradero y doloroso, nos ofrece un relato intimista, dramático y emotivo, pero que a la vez nos deja un mensaje esperanzador y optimista sobre la familia, la libertad y el crecimiento.

En la cinta nos centramos en Lola (Maite Aguilar), una adolescente que está entusiasmada con su viaje de intercambio a Alemania, un sueño que tiene hace bastante tiempo junto a su mejor amiga. Sin embargo, no solo significará una oportunidad para aprender, crecer y tener nuevas experiencias, sino también una vía de escape de la realidad que está viviendo en su casa. Su hermana mayor, Julieta (Miranda de la Serna), tiene una salud mental frágil que no la afecta solamente a ella, ya que no puede salir sola, ver a su novio y debe tomar medicación, sino también a toda la familia que va a poner sus esfuerzos físicos y económicos para facilitar su recuperación.

«Alemania» toma la idea del intercambio como una simple excusa para hablar de cuestiones mucho más profundas como los conflictos familiares, la salud mental, la transición de la adolescencia hacia la adultez, pero sobre todo la idea de la libertad y la independencia que empieza a aparecer en esta etapa, en la cual los jóvenes comienzan a dar sus primeros pasos sin la supervisión de sus padres (salen solos y toman decisiones más importantes, teniendo que afrontar también las consecuencias). Es así como se enfrentan la oscuridad y la luminosidad en el mismo relato, el conflicto vs la oportunidad, lo colectivo vs lo individual, lo que uno quiere vs lo que uno debe hacer. Por eso si bien la historia es sumamente dramática y emotiva, no cae en golpes bajos ni nos deja con cierta pesadez hacia el final, sino que nos da la sensación de nuevos comienzos, posibilidades, despedidas y traumas que debemos dejar atrás y superar si queremos crecer.

Maite Aguilar hace un muy buen trabajo para componer a esta adolescente en pleno conflicto personal y familiar. Debe lidiar con muchas situaciones que no son tan comunes para una chica de su edad, y comportarse muchas veces como una hermana mayor o madre, en vez de ser la del medio, o plasmar su rebeldía como cualquier otra, sino que tiene que apelar a la seriedad, responsabilidad y conformarse con conquistar pequeñas libertades. Miranda de la Serna hace lo propio con su personaje Julieta, demostrando su frágil salud mental, que por momentos está bien y por otros tiene días complejos. María Ucedo y Walter Jakob como sus padres acompañan de buena manera, mostrándose como un apoyo y sostén para su hija mayor, y son quienes ponen límites para ayudarla aunque ella no lo vea. Pero también todo lo que hacen y sus decisiones afectan de forma indirecta a Lola, quien muchas veces debe poner sus deseos y necesidades en segundo lugar.

La película está situada en los ’90, seguramente en la década en la cual la directora tenía una edad similar a la protagonista. La ambientación, la vestimenta y el uso de distintos objetos para recrear esta época le otorgan cierta particularidad a la historia, que sería diferente si estuviera hecha en la actualidad, con el uso de la tecnología y con el estilo y los modismos de los adolescentes de hoy.

En síntesis, «Alemania» es una película en apariencia sencilla pero que además de retratar el crecimiento de una adolescente de manera universal, busca abordar temas familiares y personales mucho más complejos de una manera tan dramática como esperanzadora. De esas historias que conmueven e interpelan.

Puntaje:

 

 

Tráiler:


 
Samantha Schuster

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *