CINE

Crítica de «Toy Story 5» de Andrew Stanton (2026)

En 1995 Pixar Animation Studios estrenó su primera película, «Toy Story», que significó un antes y un después en la manera de concebir, hacer y ver cine de animación. No solo fue la primera película realizada íntegramente por computadora, sino que además logró construir una historia divertida para entretener a los más chicos pero también sumamente emotiva para interpelar a los más grandes. Nos enseñó que la animación no era un género menor, sino que también podía abordar temas importantes como la amistad, el paso del tiempo, el miedo al abandono, entre otras cuestiones.

La película centrada en juguetes que cobran vida cuando los humanos no los están viendo tuvo varias secuelas y hasta un spin-off de uno de sus protagonistas. En 1999 llegó «Toy Story 2» que mantuvo su nivel y hasta se podría discutir si no la superó, en 2010 «Toy Story 3» que se creía que iba a cerrar la trilogía y que lo hubiera hecho de una gran manera, en 2019 «Toy Story 4″ que se alejó un poco de su esencia y también parecía que la historia llegaba a su final y esta semana llegó a las salas «Toy Story 5».

A diferencia de esa sensación que nos dejó «Toy Story 4» que desde su concepción era un poco innecesaria y que además se encontró unos escalones por debajo de sus antecesoras por centrar la historia en un personaje no tan memorable, «Toy Story 5» prometía recuperar su camino y volver a ofrecerle al público una historia que valga la pena. Y podemos decir que lo consiguió.

«Toy Story 5» se centra nuevamente en Bonnie, una niña creativa que sigue jugando con Jessy, Buzz, Tiro al Blanco y el resto de los juguetes que recibió de Andy. Sin embargo, los niños de su edad parecen haber pasado de página y haber incorporado la tecnología como la principal fuente de entretenimiento. En el afán de conseguirle amigos a Bonnie, sus padres deciden regalarle una tablet llamada Lily. Es así como los juguetes se van a sentir amenazados ante el avance tecnológico y buscarán la manera no solo de deshacerse de ella sino también de demostrarle que Bonnie puede encontrar amigos afines por otros medios.

Desde el comienzo «Toy Story 5» decidió abordar una problemática actual como lo es la irrupción tecnológica en la crianza de los niños. Hoy los padres deben enfrentarse a varios interrogantes: cuándo incorporar la tecnología en la vida de sus hijos, si el uso de la pantalla puede traer beneficios en su aprendizaje o sociabilización o si por el contrario los va a aislar y enajenar, si la prohibición de los dispositivos puede generar consecuencias aún peores, entre otras cuestiones.

Y lo hace también a través de una profundización del personaje de Jessie. Con Woody que ya tuvo su momento y que ahora se encuentra un poco relegado de la historia (aunque acá también regresa para ayudar a sus amigos) y Buzz que también fue más protagonista en otras entregas, ahora es momento de ahondar en la historia y los orígenes de la vaquera que ya habíamos tenido varios anticipos en las películas anteriores. Esa espina que viene arrastrando Jessie desde el segundo film de haber sido abandonada por su primera niña, Emily, va a ser abordado con mayor profundidad y le dará un buen cierre a su historia.

Sí podemos decir que así como Jessie cobra un mayor protagonismo y también aparecen nuevos personajes que suman a la historia, otros secundarios que fueron muy relevantes para las cintas anteriores quedaron bastante relegados, como Rex, el Sr. Cara de Papa, Slinky o Hamm, algo que tiene sentido pero que también da bastante pena porque eran roles muy divertidos y entrañables.

De la animación no se pueden decir más que elogios, y sigue la misma línea a la que nos tiene acostumbrados Pixar, pero también se las rebusca para sorprender con otro tipo de imágenes cuando los chicos juegan con los muñecos y crean universos imaginarios y creativos.

Para quienes se preguntan si hay escenas post-créditos cuando termina una película de estas características, les adelantamos que en esta oportunidad hay dos, para que no se retiren de la sala antes de tiempo.

En síntesis, «Toy Story 5» nos deja con una buena sensación. Después de un trilogía perfecta que hacía parecer innecesaria cualquier otra historia que derive de ella, en esta oportunidad la película nos ofrece una trama importante, que plantea una problemática actual, con los mismos personajes entrañables, nuevos que se suman de una buena manera, acción, humor y diversión. No será esos primeros films que nos conquistaron, pero está muy bien para estos viejos juguetes.

Puntaje:

 

 

Tráiler:

 

Samantha Schuster

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