«Agatha Christie: Las siete esferas», una correcta serie de misterio
En 1929 Agatha Christie escribió «El misterio de las siete esferas», una de sus primeras novelas de suspenso, que ahora llega a Netflix como una serie de tres episodios de menos de una hora de duración.
«Agatha Christie: Las siete esferas» se sitúa en la Inglaterra de 1925, donde un grupo de la alta sociedad organiza una fiesta en una lujosa mansión en la campiña. En este contexto, dos compañeros de trabajo deciden hacerle una broma pesada a Gerry Wade, conocido por dormir hasta tarde y que nada lo despierte, poniéndole ocho relojes despertadores en su habitación programados para sonar a las 6.30 de la mañana. Sin embargo, el joven amanece muerto. Es así como una de las anfitrionas, Lady Eileen «Bundle» Brent buscará resolver este enigma por su cuenta luego de que cerraran el caso de manera rápida y sin mucha investigación. En el camino, destapará una gran red de secretos que involucra a varios miembros de la alta sociedad inglesa.
Las historias basadas en las novelas de Agatha Christie siempre llaman la atención, ya que la autora británica supo construir tramas sumamente atrapantes, con personajes icónicos (destacándose sobre todo Hércules Poirot y Miss Marple) y giros narrativos que generaban impacto y sorpresa en el público. Las adaptaciones cinematográficas y televisivas a lo largo del tiempo tuvieron resultados bastante disímiles, con algunas obras destacables y otras que no llegaron a estar a la altura de la pluma de la novelista.
En esta oportunidad nos encontramos con una historia no tan conocida de la autora que presenta algunos elementos favorables y otros que se podrían haber ajustado un poco más para tener un producto más sólido. Si bien está compuesta de solamente tres episodios, el ritmo con el que se lleva adelante la trama es bastante lento y pesado, haciendo que por momentos el espectador pueda perder un poco el foco y el interés a pesar de ocurrir varios hechos en el camino, como nuevas muertes, amenazas anónimas y la incorporación de temáticas sectarias. A medida que va avanzando la historia y vamos llegando hacia la resolución esto va mejorando, pero también se siente como que busca abordar varias subtramas paralelas que no todas terminan llegando a buen puerto.
El elenco es uno de sus puntos a favor. Mia McKenna-Bruce («How to have sex», «Get Even») es quien asume el papel protagónico, una joven astuta, rebelde y distinta para la época y la clase social en la que se ve envuelta. En los momentos que aparece en pantalla son los más entretenidos, por su perspicacia y la manera en la que realiza la investigación que dista de otros detectives profesionales que podemos ver en múltiples producciones.
Está muy bien acompañada por algunos pesos pesados como Martin Freeman, como el Superintendente de Scotland Yard que lleva adelante su propia investigación, y Helena Bonham Carter como la madre que sufrió la pérdida de su hijo y marido, entre otros secundarios que ayudarán a que la historia avance, como también que se convertirán en sospechosos del hecho principal.
La construcción de época también está muy bien resuelta, transportándonos a esa Inglaterra de la década del ’20 y a una sociedad particular, con sus casas lujosas, vestuario despampanante y los primeros autos que se podían ver.
La serie concluye de tal manera que nos indica que, seguramente si le va bien en la plataforma de Netflix, podría llegar a tener una continuación, con Lady Bundle al frente de otro tipo de misterios a resolver.
En síntesis, «Agatha Christie: Las Siete Esferas» es una serie correcta, pero que le falta un poco más de emoción, conexión y profundidad para terminar de atrapar completamente al espectador. Sin embargo las actuaciones, la construcción de época y algunos giros narrativos sorprendentes permiten que sirva como un mero entretenimiento para dedicarle un fin de semana a una historia de misterios donde nosotros también podemos jugar a descubrir quién es el asesino.
Tráiler:
Samantha Schuster
