Crítica de “Bad Cat” de Ayse Ünal y Mehmet Kurtulus (2016)

¿Puede existir una película animada que no se apta para chicos sino que esté destinada al público adulto? Claro que puede y «Bad Cat», el film turco que desembarca este jueves en nuestros cines, es ejemplo de ello. El mismo cuenta la historia de Turro, un gato maleducado e irreverente, y sus amigos (una rata y una gaviota), quienes disfrutan de la vida en un barrio de mala muerte en Estambul. Un día complicado en la vida del protagonista será el argumento que tratará esta adaptación del cómic underground más popular en Turquía.

En primer lugar, cabe recalcar que «Bad Cat» no es una película para todo público, especialmente no es un film infantil ni familiar, debido a su alto contenido de malas palabras, sexo y alcohol y a diversas situaciones por las que pasan los personajes que podrán impactar a los más chicos por su violencia. Desde un comienzo, la cinta deja en claro a qué audiencia está destinada y se mantiene fiel a este estilo.

De todas maneras, por instantes se puede observar un exceso de todos estos contenidos. Si bien el protagonista se define con una personalidad alocada, parecería como que buscaran justificar esta forma de ser constantemente; no es necesario que en todo momento se abuse de las malas palabras (probablemente en cada conversación exista al menos una de ellas), el mensaje se entendió claramente.

En cuanto a la historia que se cuenta, no existe una trama principal, sino que se retrata un día en la vida de Turro. El protagonista debe atravesar distintas situaciones que se le van enfrentando, pero ninguna de ellas es lo suficientemente profunda o fuerte, se lo desarrolla de una manera superficial y existe un continuo salto de una a otra. Esto permite que la película se vuelva muy dinámica, pero también genera esa sensación de que se posterga la resolución.

Probablemente «Bad Cat» llegue a muchas salas doblada, sin mostrarse en su idioma original, como la pudimos ver en la función de prensa, decisión que no le termina haciendo justicia al film. Esto se debe a que por ahí toma varios modismos característicos de la cultura latina y no es representativa de las tradiciones o costumbres turcas. Incluso los chistes que fueron concebidos de una forma, seguramente fueron modificados en la adaptación, lo que provoca que no terminen funcionando en la mayoría de los casos (aunque tal vez tampoco estén bien elaborados desde el guion).

A simple vista la película parecía ser entretenida y picaresca, pero debido a la vorágine de las distintas situaciones que van ocurriendo (y que no tienen el desarrollo profundo que se merece), no termina de captar al público y, en su corta duración, se vuelve un tanto larga y pesada.

En síntesis, «Bad Cat» presenta una propuesta distinta e innovadora para un público adulto, a través de una buena estética de animación, pero que en su ejecución no termina de atrapar por la carencia de una trama central y muchas sub historias que se van contando, la falta de simpatía, el abuso de recursos y un doblaje que no permite que la cultura turca traspase.

Puntaje:

Tráiler:

 

Samantha Schuster

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