Crítica de «Casi Muerta» de Fernán Miras (2023)
Después de su paso por las salas de cine, llegó a HBO Max «Casi Muerta», una de las nuevas apuestas argentinas de este año, dirigida por Fernán Mirás y protagonizada por Natalia Oreiro, Diego Velázquez, Paola Barrientos, Ariel Staltari y Violeta Urtizberea. Un film con una propuesta de comedia negra que se sostiene por su buen elenco.
Todo comienza cuando María (Oreiro) sufre un accidente y se entera que no le queda mucho tiempo de vida. Es así como Javi (Velázquez), su amigo de toda la vida, vuelve de Uruguay, donde está trabajando y se instala con ella, junto a sus otros amigos Paula (Barrientos) y Lucas (Staltari). Es así como van a planear el tiempo que les queda juntos con actividades pendientes, al mismo tiempo en que Javi y María comenzarán un romance que quedó trunco desde jóvenes. El único problema es que en Uruguay Javi tiene una novia (Urtizberea), pero la médica de María les prohibió contarle novedades que puedan alterarla. Como resultado, Javi tendrá que balancear su vida personal y el vínculo que está construyendo con María para no provocarle más disgustos.
Basada en la película española «Bypass» (2012), «Casi Muerta» es una película que tiene al humor negro como su principal característica, que a veces funciona con gags graciosos y efectivos y a veces provoca cierta incomodidad en el espectador, con chistes un poco fuera de lugar, más allá de que uno sabe qué va a ver cuando pone play. Además, se aleja de todo sentimentalismo o golpes bajos que tranquilamente este tema podría traer aparejado.
Por otro lado, también funciona como una comedia romántica, con una dupla que hace un buen trabajo para componer instantes más emotivos o dramáticos, donde se reflexiona sobre las segundas oportunidades, sobre por qué uno espera que le pase algo revolucionario en la vida para hacer lo que realmente quiere o necesita, sobre la vida y la muerte, la soledad, la maternidad/paternidad, entre otras cuestiones.
El cuarteto actoral es uno de los elementos más destacables del film. Oreiro, Velázquez (a quien tal vez lo vimos más en producciones más serias que en este tipo de películas y también es un hallazgo conocerlo en otro rol), Barrientos y Staltari son los que sostienen el film con su gracia, carisma y química, y podemos agregar también a Urtizberea, que se suma a una de las mejores escenas de la cinta (la fiesta de Navidad), que no tiene desperdicio por el teléfono descompuesto que se genera entre todos.
En su desarrollo tiene varios acontecimientos predecibles, donde podemos anticipar algunas de las situaciones que se van a dar entre los personajes. Sin embargo, su final es bastante sorprendente, como también edulcorado y con algunas resoluciones un poco tiradas de los pelos, pero al menos nos presenta un panorama optimista, frente a la difícil realidad que estamos viviendo. Es una película con una trama fuerte pero que nunca nos hace sentir mal, sino que nos hace pasar un buen momento.
En síntesis, «Casi Muerta» es una comedia negra, mezclada con romance, que funciona por momentos gracias a sus chistes efectivos y un elenco de actores que elevan a sus personajes, el guion y las situaciones por las que tienen que atravesar. Con algunos momentos muy divertidos, y sin caer en sentimentalismos, pero también con algunas falencias o cosas a mejorar, es una propuesta correcta que cumple con su cometido.
Puntaje:
Tráiler:
Samantha Schuster

