Crítica de «La Habana de Fito» de Juan Pin Vilar (2024)

El año pasado se estrenó en Netflix «El amor después del amor», una serie centrada en la vida y obra de Fito Páez, músico y compositor argentino con más de 40 años de trayectoria como solista, que trabajó con otras grandes figuras del rock nacional y dejó en la memoria colectiva canciones exitosas y populares. Ahora desde Cuba nos llega la película de Juan Pin Vilar, «La Habana de Fito», un documental que analiza qué significó este país para el cantante, al mismo tiempo que intentan ahondar en cuestiones culturales, sociales y políticas de la época.

A través de distintas entrevistas a Fito Páez (realizadas a lo largo de los últimos años), como también a otras figuras de la música y el arte cubano y argentino, «La Habana de Fito» realiza un recorte de la vida del cantante para profundizar en una parte tal vez no tan conocida de su historia. Con diversas anécdotas, algunas más divertidas y otras más dramáticas, Páez cuenta cuánto lo ayudó su viaje a Cuba en medio de una difícil situación familiar que estaba atravesando, gracias al cariño de la gente y de sus colegas. También se convirtió en un ícono popular en aquel lugar, ya que no era común ver en aquel país a un cantante de rock en español, tan irreverente en el escenario y con letras que marcaban una línea política y social.

Las entrevistas se van mezclando con material de archivo sobre distintos conciertos que fue dando Fito, que marcaron este camino inédito dentro de la música cubana, donde fue adoptado como propio dentro de la cultura popular. Allí canciones como «Yo vengo a ofrecer mi corazón», «El amor después del amor», «Giros», «Ciudad de pobres corazones», entre otros, se hacen protagonistas de la pantalla, proporcionando un momento más que agradable para quienes disfrutamos de la música del artista.

Pero no solo nos centramos en la vida de Fito, sino que en las distintas conversaciones que tiene Vilar con él van surgiendo temas más profundos, políticos y sociales de la época, como el vínculo con el gobierno nacional, situaciones que se daban y se comunicaban que no resultaban ser del todo creíbles para quienes recibían las noticias. Esto, incluso, generó que el documental fuera censurado en su propio país y recibiera una reprimenda ideológica en la televisión estatal, demostrando que hay ciertas cuestiones que no cambiaron a lo largo de tantos años.

En síntesis, Juan Pin Vilar nos ofrece un documental a puro corazón para retratar con amor, respeto y admiración a un ícono que logró adoptar la sociedad cubana, algo que no suele pasar a menudo. A través de un formato clásico de entrevistas mezclado con material de archivo, en «La Habana de Fito» podemos conocer más sobre un momento en particular de la historia de Fito Páez, tanto de manera personal como su vínculo con los aspectos más sociales, culturales y políticos de una Cuba que lejos de haberse desarrollado y progresado sigue quedada en esos tiempos.

Puntaje:

 

 

Tráiler:

 

Samantha Schuster

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