Crítica de «Pecadores» de Ryan Coogler (2025)
En 1932, los gemelos Smoke y Stack Moore regresan al Delta de Mississippi, luego de estar trabajando tres años en la mafia de Chicago, para abrir un club de blues en su ciudad natal. Allí se encuentran con su primo menor Sammie, aspirante a guitarrista muy talentoso e hijo de un pastor que no quiere que el joven se vincule con el mundo de la música por considerarlo diabólico y oscuro. Junto a un grupo de personas harán realidad su negocio, aunque la inauguración no tenga una tan grata bienvenida.
«Sinners» es la nueva película de Ryan Coogler, director conocido por «Creed» y «Black Panther», que nos ofrece un interesante paralelismo entre las vicisitudes que tuvieron que atravesar los afroamericanos en la década del ’30 en Estados Unidos con una historia de vampiros, dejando en claro, una vez más, que a veces el terror mundano es mucho más poderoso y escalofriante que el sobrenatural.
A pesar de su extensa duración de 137 minutos, que por momentos se puede sentir un poco pesada, la película logra tomarse el tiempo necesario para abordar cada uno de los ingredientes que propone. Si bien son varios los temas a tratar y presenta una gran cantidad de personajes, su larga extensión permite construir un relato sólido y completo que habla sobre la identidad, la pertenencia, el racismo, la culpa, el sentimiento de comunidad, entre otras cuestiones.
La película está cargada de simbolismos y, como decíamos anteriormente, utiliza el género de terror para canalizar todas estas cuestiones que propone. No es un film que asuste solamente desde los jumpscares, sino sobre todo desde el clima opresivo y tenso que construye, donde lo que se va cocinando a fuego lento parece explotar en cualquier momento.
Los aspectos técnicos ayudan a crear esta atmósfera vital para la historia, con una fotografía oscura, predominancia de escenas nocturnas, ambientación de época, un uso de espacios abiertos y aislados, y un rol clave otorgado a la música, que no solo va en consonancia con el relato de la inauguración del club de blues y el talento del primo menor, sino que se le adjudica un valor mucho más metafórico y catártico, como un medio de expiación de todos los males humanos y sobrenaturales.
Michael B. Jordan se pone en el doble papel de los gemelos, brindando una actuación que por momentos requiere contención y por otros un rol más activo. El actor se desenvuelve bien, mostrando la búsqueda de redención y de empezar de nuevo que caracteriza a sus personajes. El resto del elenco se encuentra bien, con Miles Caton (que también debe luchar con su identidad, su familia y su propia herencia), Jack O’Connell, Hailee Steinfeld, Delroy Lindo, entre otros.
En síntesis, «Sinners» resulta ser uno de los film de terror más destacados de estos últimos años, porque propone ahondar en temáticas sociales y políticas a través de una historia de vampiros, que recién arranca más entrado el metraje. Una película que se toma su tiempo para construir el relato, pero que cuando lo hace nos ofrece un clima opresivo y de tensión, demostrando que el terror muchas veces proviene más de los seres humanos que de los fenómenos sobrenaturales.
Puntaje:
Tráiler:
Samantha Schuster

