CINE

Crítica de «Tierra de Mi Padre» de Pawel Pawlikowski (2026)

El cineasta polaco Pawel Pawlikowski saltó a la fama cinéfila en los 2010s con dos filmes excepcionales como «Ida» y «Cold War», pero su figura fue creciendo desde su trabajo documental en los 90s pasando por dramas independientes en los 00s. No hay dudas de que su trabajo denota toda esa madurez y la variedad de recursos narrativos desarrollados en esas etapas. Ahora continúa sus recientes producciones de época en blanco y negro con un pequeño relato ficcionalizando la vida del alemán ganador del Nobel de Literatura de 1929.

Erika Mann (Sandra Hüller) acompaña a su padre Thomas Mann (Hanns Zischler) de regreso a Alemania tras su exilio durante la Segunda Guerra Mundial. Llegan a una Frankfurt todavía en reconstrucción para recibir el premio alemán Goethe y es cuestionado por la prensa sobre la incomodidad que despierta tanto en su tierra natal como en los Estados Unidos por ser un alemán exiliado. Para empeorar su situación, pronto será galardonado también en la zona de Alemania ocupada por los soviéticos antes de lo que se establecería como la Alemania del Este. En este terreno de disputa filosófica y política es donde el film va a explorar una relación familiar que transitará sorpresas y tragedias.

La película está inspirada en la novela «El Mago», que ya de por sí ficcionaliza la vida de Mann, pero en lugar de adaptarla utiliza un episodio puntual como punto de partida para reimaginar todavía más ese retorno a una Alemania que poco tiene de propia. El guion co-escrito junto a Hendrik Handloegten se asegura de contextualizar, en conversaciones verídicas con su hija al igual que breves interacciones con otros personajes, reflexiones sobre las opiniones filosóficas de Mann y cómo interactúan con un contexto que le demanda erosionar o profundizar su marcado intelectualismo. Se trata de un trabajo que evidencia un respeto por lo académico al mismo tiempo que tiene en claro la necesidad de complementarlo con otro tipo de experiencias.

Es clave en esta dinámica narrativa la fría química que logran Zischler junto a Hüller. Desde su irrupción internacional con «Anatomy of a Fall» y «Zone of Interest», la actriz alemana ha hilado rendimientos entre malos y mediocres en sus proyectos estadounidenses («Digger», «Project Hail Mary») pero este año ha brillado en los europeos como «Rose» o este. En este film el protagonismo lo llevan entre ambos personajes, construyendo conjuntamente una de esas exploraciones temáticas tan valiosas que ejemplifica el mejor cine europeo actual.

«Tierra de mi Padre» es un relato corto pero profundamente movilizante. Pawlikowski ganó el premio a Mejor Director en Cannes por haber creado este viaje tan afectivo sin miedo a embarrarse en política y filosofía social con el claro objetivo de atravesarlo todo en búsqueda de un claro sentido familiar. Trasciende el lazo entre padre e hijos y el de nación y pueblo para encontrar lazos mucho más humanistas que entiende debe transmitirle a la audiencia en sentimiento más que en palabras. Un éxito rotundo y un ejemplo perfecto del anti-blockbuster que solo un cine de espíritu bien europeo puede lograr.

Puntaje: 

 

 

Tráiler:

 

Leandro Porcelli

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