FESTIVALES

27º BAFICI: «Letras Robadas» de John Carney (2026)

“Una buena canción tiene la capacidad de tener distintos significados para diferentes personas”

La frase que dice el personaje de Rick Power (Paul Rudd) es la clave de la última película de John Carney («Once», «Sing Street», «Flora & Son», «Empezar otra vez») y, probablemente, de toda creación artística donde para cada usuario, espectador o público, la obra en sí tenga un significado o una respuesta singular. John Carney es un realizador irlandés que, prácticamente en toda su filmografía, le ha dado una importancia primordial a la música. Esta es utilizada como un elemento narrativo central en cada uno de los relatos, lo que se debe, en mayor parte, a que el director es además músico y compositor.

En esta oportunidad, «Letras robadas» («Power Ballad» en su título original, que hace referencia a las baladas rockeras al mismo tiempo que hace un juego de palabras con el apellido del personaje protagónico) sigue esa misma línea, aunque alejada del espíritu indie que habitaba en «Once». Se convierte así en una película mucho más clásica en sus formas, cercana a «Empezar otra vez» si la tenemos que emparentar con alguna de su filmografía. Incluso, al igual que el film de 2013, este también cuenta con un dúo protagónico hollywoodense.

Asimismo, como comedia se asemeja más a ciertas películas norteamericanas de la primera década de los 2000, como «¿Cómo sobrevivir a mi ex?» («Forgetting Sarah Marshall») de 2008 o «Te amo, hermano» («I Love You, Man») de 2009; ambas con la presencia de Paul Rudd (la segunda lo tiene como protagonista) y con la música jugando un papel preponderante. El largometraje se centra en Rick (Rudd), un músico frustrado que trabaja junto con unos colegas haciendo shows para casamientos. Él mantiene la esperanza y compone sus propios temas; incluso prueba tocando alguno en una boda sin tener demasiada repercusión. Un día, en medio de un evento, la pareja homenajeada le pide a Rick permiso para que Danny (Nick Jonas), una estrella pop juvenil y amigo de la dupla, se una a ellos y cante un tema para todos los invitados. Una vez finalizada la fiesta, Rick y Danny parecen establecer una conexión y tienen una improvisada sesión nocturna. Todo parece ser normal y ambos quedan en contacto hasta que Danny convierte una canción de Rick en un éxito arrollador con millones de reproducciones. De esta forma, Rick se propone ir en busca del reconocimiento que cree merecer.

La película conforma un verdadero crowd pleaser de esos que ya no son muy comunes. La historia, a pesar de ser bastante sencilla y lineal, está muy bien desarrollada por John Carney y Peter McDonald, ambos guionistas del film. Establecen momentos hilarantes que cuentan con la gran interpretación de Rudd, quien es muy bien secundado por el propio Peter McDonald, Rory Keenan, Keith McErlean, Paul Reid, Beth Fallon y Marcella Plunkett. Nick Jonas también presenta su rol con la solidez y la seriedad que merece, e incluso brinda su pulida voz para varios números musicales.

El estilo de comedia británico se yuxtapone con el norteamericano para lograr una mixtura perfecta que permite ofrecer algo fresco y entretenido. Y si tenemos que hablar de la música, Carney vuelve a ofrecer melodías pegadizas y canciones que realmente quedan resonando incluso después de ver la película, haciendo que la banda sonora original sea, realmente, otro de los puntos altos de la propuesta.

Más allá de todo eso, la película también se anima a hablar de los sueños frustrados, del amor y la importancia de ciertos vínculos, así como también de la amistad masculina y el poder de la música para atravesar ciertos momentos y estados de ánimo. «Letras robadas» es divertida, emotiva y una auténtica feel good movie. Una historia que apela a las fibras sensibles del espectador y toca todas las notas correctas, ofreciendo un entretenimiento sólido y sumamente inspirado. Otro acierto de John Carney que no solo conmueve y resulta emocionalmente satisfactorio, sino que además habla de la importancia de ser auténticos y fieles a nosotros mismos, al tiempo que reivindica el acto creativo sin importar si está pensado para un estadio con 30 mil personas o para un momento íntimo entre una pareja.

«Letras robadas» es la película de clausura del 27.° Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente y se puede ver el domingo 26 a las 21:45 hs en el Teatro Alvear.

Puntaje:

 

 

 

Trailer:

 

Martín Goniondzki

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