«The Afterparty», una segunda temporada efectiva pero que baja el nivel
El año pasado se estrenó «The Afterparty», una serie de Apple TV+ creada por Christopher Miller («Comando Especial», la saga «LEGO»), la cual nos presentó un whodunnit no solo con una historia interesante, atractiva y que se desarrollaba de buena manera con un final a la altura, sino que también la forma en la que contaba la trama se destacaba, ya que cada capítulo representaba un género cinematográfico diferente que estaba muy relacionado con la personalidad de cada uno de los personajes acusados de asesinato. Una serie que gustó mucho y que cuando anunció su segunda temporada nos alegró.
Hace poco se terminaron de estrenar los nuevos episodios de la segunda temporada de «The Afterparty», la cual aumentó de ocho capítulos a diez. Ahora Aniq (Sam Richardson) y Zoe (Zoe Chao), ya como pareja, asisten a la boda de la hermana menor de Zoe, que se casa con Edgard (Zach Woods), un joven millonario. Sin embargo, a la mañana siguiente él aparece muerto, aparentemente fue asesinado en la fiesta posterior al casamiento y la hermana de Zoe, Grace (Poppy Liu), es la principal sospechosa. Es así como la pareja, que ya resolvió un asesinato anteriormente, buscará encontrar al culpable, pero para eso tendrá la ayuda de una vieja conocida, la detective (ahora ex) Danner (Tiffany Haddish).
Esta nueva entrega entretiene de igual manera que la anterior pero se siente que bajó un poco su nivel. Tal vez porque perdió un poco la sorpresa que la caracterizaba de presentar distintos géneros cinematográficos, algo que ya vimos anteriormente y ahora no nos conquista de la misma forma; o porque los personajes no son igual de atractivos que los pasados. De alguna manera nos genera esa sensación de que estamos por debajo del nivel que supimos ver.
De todas formas, a medida que va avanzando la historia y vamos conociendo un poco más a los personajes nos vamos enganchando cada vez más, sobre todo desde la mitad de la temporada hacia adelante. Tiene buenos giros narrativos, que posan el manto de sospecha sobre todos los protagonistas, haciendo que en ningún momento podamos prever quién es el culpable. De hecho el final es bastante sorprendente y satisfactorio, es algo diferente y que no podemos imaginar.
En cuanto a los géneros cinematográficos, si bien están logrados, bien realizados y son visualmente atractivos, no tenemos ninguno que se termine destacando, como sí había ocurrido anteriormente, donde teníamos por ejemplo un musical o un capítulo animado.
El trío protagónico sigue estando a la altura, sobre todo tienen una dinámica muy divertida de ver. Los nuevos personajes, como dijimos anteriormente, no son tan interesantes como los que vimos durante la primera temporada pero sí presentan un misterio y secretos que los rodean, que alimentarán todas las sospechas. Poco a poco nos vamos encariñando un poco más con ellos gracias a los relatos que cuentan y a la profundización de su desarrollo, pero no es algo que ocurra de manera inmediata.
En síntesis, la segunda temporada de «The Afterparty» es lograda pero nos da la sensación de que es un poco más de lo mismo. Lo que antes nos parecía una novedad, como que cada capítulo corresponda a un género cinematográfico diferente, acá no se termina de destacar, y los personajes no son tan atractivos. De todas maneras, la historia está muy bien desarrollada, mantiene el misterio y su resolución está a la altura de las expectativas, nos sorprende y convence. Todavía no se sabe si habrá una tercera temporada, pero el final nos da la posibilidad de una continuación. Estaría bueno encontrarle una nueva vuelta de tuerca para que vuelva a sorprendernos con su trama y forma.
Tráiler:
Samantha Schuster
