«Star Wars: The Acolyte» – Descubriendo los inicios
En general, desde la compra de Lucasfilm por parte de Disney, todas las producciones que realizaron en torno a «Star Wars» generaron polémica. Esto probablemente tenga que ver con el fandom tóxico de la franquicia y quizás por algunos desaciertos de parte de la compañía del ratón.
La realidad es que todos los grandes aciertos que trajo aparejada esta nueva era, poblada de relatos en torno a la galaxia muy muy lejana, estuvieron relacionados con ideas y personajes nuevos más que en la apuesta por la nostalgia y revivir a personajes de la saga principal. En cine, la película más interesante del lote fue «Rogue One: Una historia de Star Wars» (2016), mientras que en la TV (o el streaming) las sorpresas vinieron por el lado de «The Mandalorian» y «Andor».
Ahora llega el turno de «The Acolyte», que propone situarse en la época de la Alta Republica, aproximadamente un siglo antes de Episodio I, II y III, en una etapa de surgimiento del Lado Oscuro durante un periodo de proliferación de la Orden Jedi y con la paz reinando la galaxia. La serie creada por Leslye Headland (la creadora de «Muñeca Rusa», la atractiva propuesta de Netflix) se sitúa alrededor de Mae (Amandla Stenberg), una joven que comienza a atacar determinados miembros de la Orden Jedi (iniciando el derrotero con la querida Carrie-Anne Moss, Trinity en «Matrix») casi como si se tratara de una incipiente asesina en serie. Los Jedis comienzan a investigar y sus averiguaciones la llevan hasta Osha (también interpretada por Stenberg), la hermana de la asesina, que había abandonado el entrenamiento Jedi, tras no creerse capaz de seguir por ese camino. Su antiguo mentor y Maestro, Sol (Lee Jung-jae, el protagonista de «El Juego del Calamar», que aprendió inglés para interpretar este personaje) está convencido que su ex padawan es inocente. Ambos unirán sus caminos para ver qué es lo que está sucediendo ya que ambos creían que Mae había muerto en un incendio que acabó con toda la tribu a la que pertenecían estas mellizas sensibles a la fuerza.
«The Acolyte» nuevamente se beneficia de ese alejamiento de la saga central de «Star Wars», construyendo personajes totalmente nuevos con características más que atractivas para el público actual de la saga. La confusión por la que atraviesan las mellizas encarnadas por Stenberg es digna de cualquier adolescente promedio y aquí es retratado con pericia llevándolo hacia el terreno fantástico donde estas jóvenes ven en la Orden Jedi un camino de dolor y frustración que las alejó de su familia. Es así que la presencia de un proto Sith las seduce y les aporta cierto grado de resguardo que nunca tuvieron. Ese coqueteo entre la luz y la oscuridad vuelve al relato en algo realmente entretenido e interesante más allá de que ciertos giros puedan resultar predecibles.
Su estructura clásica que juega entre el presente narrativo y unos flashbacks que van revelando a cuentagotas lo que sucedió durante la infancia de las protagonistas, convierten al relato en algo atrayente para el espectador. El inicio de la serie como si se tratara de un policial, pasando por secuencias de confrontación que recuerdan al cine de artes marciales hongkonés y otras tantas decisiones acertadas desde la dirección vuelven a esta propuesta de SW como otro pequeño acierto dentro de lo que viene ofreciendo Disney+. Incluso desde los efectos visuales se ve como muy por delante de las series de Marvel que ofreció la plataforma.
Obviamente, que algunas decisiones fueron rechazadas por los fans más acérrimos que buscan la nostalgia o algo conocido y reconfortante en este tipo de historias. No obstante, y pese a que tampoco se presenta como una serie transgresora, «The Acolyte» toma algunos riesgos y terrenos más inexplorados en la longeva saga, para generar sorpresa o presentarse como algo nuevo dentro de un universo bastante explotado, y es en esos momentos donde más funciona. Estas historias son las que necesita la saga para seguir su camino, personajes nuevos, mundos inexplorados y héroes/antihéroes diferentes a lo que venimos viendo.
Tráiler:
Martín Goniondzki

No es por nada pero no se sosteniene, tiene incoherencias de principio fin y digo eso sin sumar los errores de continuidad y lo poco lore-friendly que es, normal todas las polemicas.