27º BAFICI: «Luna Azul» de Richard Linklater (2025)
El año pasado Richard Linklater («Boyhood», la saga «Antes del Amanecer») estrenó dos películas bastante disímiles entre sí pero que, a su manera, buscaron homenajear al arte y a los responsables de darle vida. Por un lado nos trajo «Nouvelle Vague», que ahonda en el nacimiento de esta corriente francesa a partir del retrato de Jean-Luc Godard y su excéntrico estilo de filmación. Una carta de amor al cine, una comedia atinada y una gran reconstrucción de época.
Y, por el otro, realizó «Blue Moon» (o «Luna Azul» como nos llega a nosotros en el BAFICI), una comedia dramática inspirada en las cartas que le escribió Elizabeth Weiland a Lorenz Hart. Hart fue un letrista estadounidense muy famoso que, junto a Richard Rodgers, produjeron cerca de 1.000 canciones en 25 años, con títulos famosos como justamente Blue Moon, The Lady Is a Tramp, My Funny Valentine, Bewitched, entre otros.
En este film nos vamos a centrar específicamente en la noche en la que se estrenó «Oklahoma!», un nuevo musical realizado por su antiguo colega Rodgers junto al escritor Oscar Hammerstein II, donde todos se juntan a celebrar el éxito en un notable bar.
Desde el inicio «Luna Azul» nos propone un escenario teatral en donde Lorenz Hart, interpretado magníficamente por Ethan Hawke, va a narrar su trayectoria, sus momentos de gloria, su presente complejo y sus deseos a futuro a través de conversaciones que va a ir teniendo con distintos personajes que se encuentran en el bar: un aspirante a músico que toca el piano por las noches, el bartender que no solo lo escucha sino que también intenta cuidarlo, una joven actriz con la que tiene segundas intenciones y distintos artistas que se acercan para celebrar el nuevo musical.
Uno de los puntos notables del film es la construcción de los diálogos y monólogos que va a transmitir Ethan Hawke con simpatía, perspicacia y una soltura que atrapa completamente al espectador. A pesar de la carencia de movimiento que presenta la película, mantiene un tono muy llevadero y el público termina cautivo por esas anécdotas que relata (que no siempre sabemos si son reales o producto de su ego) y la personalidad excéntrica que presenta. El actor no solo construye ese tono especial con su carácter y palabras, sino que además está muy bien caracterizado desde el trabajo de maquillaje y peinado.
A él se le suman personalidades de renombre como Andrew Scott, Bobby Cannavale y Margaret Qualley que, a pesar de que Hawke se lleva todas las miradas, son quienes interactúan con el protagonista y le van provocando distintas reacciones, como celos, enojo o compasión.
La recreación de época está muy bien lograda, con la ambientación característica, la vestimenta de los personajes, el maquillaje y la música que acompaña de buena manera las distintas situaciones.
Una vez más Richard Linklater posa su cámara para contemplar personajes peculiares. En este caso, para ahondar en la ambición, el éxito/el fracaso, el poder del arte y la nostalgia a través de un relato íntimo, pausado, sin mucho movimiento, pero que logra cautivar por los diálogos y las actuaciones de su elenco.
«Luna Azul» forma parte de la categoría Trayectorias del 27º Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente y se puede ver el jueves 16 a las 12.15 hs en el Cinépolis Recoleta (Sala 3), el martes 21 a las 21.05 hs en el Centro Cultural 25 de Mayo y el viernes 24 a las 16.55 hs en el Teatro Alvear.
Puntaje:
Tráiler:
Samantha Schuster

