Crítica de «Blackbird» de Roger Michell (2019)

El director Roger Michell («Notting Hill», «Venus») fue el encargado de realizar esta remake de la película danesa de 2014, «Un Corazón Silencioso», un relato con un puñado de ideas interesantes que no logra superar la barrera de su temática polémica o, mejor dicho, encontrar una forma de respetar el tópico sin que resulte ser un drama lacrimógeno con varios golpes bajos.

«Blackbird» nos sumerge en la historia de una mujer (Susan Sarandon) que padece esclerosis lateral amiotrófica (ELA). Ella y su marido (Sam Neill) invitan a sus hijas Jennifer (Kate Winslet) y Anna (Mia Wasikowska), con sus respectivas parejas (Rainn Wilson y Bex Taylor-Klaus) a pasar un fin de semana en la casa familiar antes de que la padeciente decida acabar con su sufrimiento por medio de la eutanasia. Sin embargo, la decisión trae consigo una serie de conflictos enterrados en el pasado con sus hijas y otros familiares cercanos.

Roger Michell intenta aprovechar al máximo a su impresionante elenco para sacar adelante este film, cuyo guion presenta varios lugares comunes y golpes bajos producto de la poca sutileza con la que se presenta el conflicto principal y los dilemas morales que se desprenden de él. Si bien el director sudafricano logra mantener la atención del espectador durante la hora y media en la que se desarrolla este melodrama, por momentos el film se presenta como demasiado explícito y manipulador.

Winslet, Wasikowska y Sarandon brindan actuaciones superlativas al componer a las tres generaciones de mujeres de una misma familia que tienen motivaciones opuestas y conflictos que subyacen más allá del presente. Esto probablemente sea lo más destacable de la película que a pesar de presentar el tema con trazo grueso opta por no juzgar tanto la decisión del personaje de Sarandon sino de acompañarla tal como intentan hacer los miembros de su familia.

Esta remake del film de Billie August («Les Miserables», «House of the Spirits») no solo trata sobre la vida y la muerte sino también sobre el amor, incluso intenta que la trama se vuelque más hacia ese costado aunque le resulta imposible conseguirlo del todo por la fuerza implacable del tema conflictivo. Pero lo cierto es que, pese a su gran cantidad de problemas, el film presenta algunos momentos destacables y emotivos.

«Blackbird» es una película que no se destaca por su originalidad o su sutileza, pero sí por su gran elenco y la química que presentan en pantalla, algo que igualmente no puede compensar su torpeza narrativa. Un caso similar a lo que pasó con «Me Before You» (2016), un film con una temática similar pero volcado más al romance con una ejecución también imperfecta.

Puntaje:

 

 

Tráiler:

 

Martín Goniondzki

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *