Crítica de «El Dragón de la Tetera» de Chris Appelhans (2021)

Mientras que «El Dragón en la Tetera» se estrenó en enero en las salas de cine de China, llegó al resto del mundo de la mano de Netflix hace algunas semanas para traernos una historia bastante familiar pero que funciona gracias a sus personajes simpáticos y su cálida animación.

La ópera prima del ilustrador norteamericano Chris Appelhans nos cuenta la historia de Din, un estudiante universitario que se las rebusca trabajando para cumplir su más profundo deseo: reencontrarse con Lina, su amiga de la infancia, que hace tiempo se fue del pueblo y ahora tiene una vida mucho más acomodada. Pero todo cambiará cuando se encuentre con Long, un dragón atrapado en una tetera capaz de ayudarlo a concretar sus objetivos. Lo que no sabe es que esta aventura también se tratará de escapar del verdadero dueño de esa tetera que pondrá todos sus planes en peligro.

«El Dragón en la Tetera» nos recuerda por momentos a la historia de «Aladdín», donde un protagonista de pocos recursos consigue la ayuda de alguien superior y mágico (ya sea un dragón o un genio) para cumplir sus más profundos deseos que nunca tienen que ver con la riqueza o el poder, sino con sentimientos mucho más nobles y bien intencionados. En este caso el amor no estará en el centro de la acción, sino que pasará a ser la amistad el tema más relevante del cual hable el film, junto a la importancia de los orígenes, la aceptación de quiénes somos y el apoyo de nuestros seres queridos, algo más adaptado a nuestros tiempos, pero una trama no dista mucho de la otra.

De todas maneras, la historia resulta entretenida, gracias a presentarnos una aventura frenética con varios momentos de humor, principalmente a partir de la dinámica entre el protagonista y el dragón, cuya relación va creciendo con el correr del metraje, y de la personalidad de los distintos roles.

Los personajes están construidos con mucho corazón, destilando simpatía y carisma en cada escena. Uno puede empatizar con ellos y quiere que las cosas resulten tal como esperan. Además, es interesante que el elenco de voces, tanto en la versión en chino como en el doblaje estadounidense, provenga de todos actores chinos o de descendencia china, como John Cho, Jimmy Wong o Constance Wu. A diferencia de otras animaciones de este estilo, se respeta la identidad de los personajes en todo momento, agregándole credibilidad al relato.

La animación está muy bien realizada, tanto en la construcción de los personajes como en el mundo que crearon para que se desarrolle la historia. Es una mezcla entre paisajes más realistas, que retratan a Shanghai, y un universo de fantasía que se vincula con el dragón, que se equilibra a la perfección. Además, predominan los colores vívidos, brindándole frescura y alegría al film.

En síntesis, a pesar de que «El Dragón en la Tetera» nos relata una historia bastante familiar que pudimos haber visto en otras oportunidades, lo hace desde una mirada un poco más moderna. El film funciona gracias a sus personajes carismáticos, a su guion divertido y a centrarse en el tema de la amistad como valor máximo. Una trama para disfrutar en familia.

Puntaje:

 

 

Tráiler:

 

Samantha Schuster

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