Crítica de «Monkey Man: El despertar de la bestia» de Dev Patel (2024)

Dev Patel tuvo un periplo bastante complicado para llevar su ópera prima a la pantalla, una odisea de proporciones similares a las que vive el personaje principal, al cual él mismo le pone su cuerpo y alma para presentar una historia de venganza bastante arquetípica, aunque con varias ideas atractivas, que lo presentan al actor londinense de origen hindú como un director a seguir durante los próximos años.

Inicialmente, Patel intentó que Neill Blomkamp se hiciera cargo de la dirección de la película, pero no logró persuadirlo. El director sudafricano le sugirió que la dirija él, diálogo que lo terminó convenciendo de embarcarse en esta travesía. El rodaje debía arrancar a principios de 2020 en India, pero todo se postpuso por la pandemia del coronavirus, llegando a poner al largometraje al borde de la cancelación. Tiempo después, Patel terminó optando por trasladar el rodaje a una pequeña isla de Indonesia y mientras filmaba algunas secuencias de acción se rompió la mano. «Monkey Man» venía siendo un hueso duro de roer y a esa lesión le siguieron otras tantas, así como también algunos problemas en otros departamentos técnicos, como por ejemplo en lo que correspondía a la banda sonora original que inicialmente había sido compuesta por Volker Bertelmann y luego fue reemplazada en su totalidad por una de Jed Kurzel.

Por otro lado, la película fue vendida a Netflix por 30 millones de dólares para que más tarde la compañía de la N roja comience a tener reparos sobre el costado político del relato y cuestionando las posibles reacciones que la película podría tener en India, llevando prácticamente a «encajonar» el film en lugar de salir a venderlo. Finalmente, Jordan Peele vio la película y decidió participar como productor haciendo que su compañía, Monkeypaw Productions, convenza a Universal Pictures de adquirir los derechos de distribución de la obra.

Todo esto explica un poco lo difícil que es estrenar un film hoy en día para voces nuevas, incluso aunque se trate de rostros conocidos dentro de la industria. Lo cierto es que, más allá de la accidentada historia de origen, el actor conocido por «Slumdog Millonaire» (2008), «Lion» (2016) y «The Green Knight» (2021) tuvo un buen pasar por festivales como el SXSW, generando cierto comentario sobre lo sólido de su debut como director.

«Monkey Man» nos cuenta la historia de Kid (Patel) que vive en la India contemporánea, donde hay un marcado contraste entre la clase alta y la gente que menos tiene. En ese contexto y tras una traumática infancia, el protagonista lleva una vida complicada tratando de ganarse el pan participando en peleas clandestinas donde es conocido como el personaje del título por entrar a las contiendas con una máscara de mono. Sin embargo, Kid esconde un oscuro pasado lleno de dolor y buscará salir del pozo en el que se encuentra buscando vengarse de aquellos que influyeron en su precaria actualidad.

Como es de esperar, debido a lo simple de su premisa, es difícil evitar la comparación con la saga de «John Wick» donde Keanu Reeves busca vengarse de los responsables de matar a su perro. Aquí también hay una búsqueda desesperada del protagonista de «saldar cuentas», algo que nos iremos enterando a medida que avanza el relato por medio de flashbacks que buscan dar a cuentagotas información de lo que sufrió el personaje en su infancia. Patel incluso decide no ocultar este aspecto, y homenajea directamente al referente moderno de las películas de venganza cuando el protagonista va a un negocio a comprar un arma y el vendedor le dice «Me llegó esta, que es la que usa John Wick».

Patel no solo que hace bien en señalar al elefante en la habitación, sino que también logra brindarnos un más que estilizado uso de la violencia y las secuencias de acción, que están estupendamente coreografiadas (recordemos que Patel es cinturón negro de taekwondo y eso ayuda también a la construcción de su personaje) y retratadas elegantemente desde la puesta en escena. La dirección de fotografía es otro de los aciertos del film, dándole cierta personalidad, marcando los distintos sectores geográficos de India y alejándola un poco del neón de otras películas del género para darnos una historia igual de personal y repleta de contrastes y colores.

Pero lo que más distingue a esta película hija de «John Wick» de tantas otras, resulta ser todo ese trasfondo político, social, económico y religioso de la India donde se muestra el conocido sistema de castas de dicho país y cómo es muy difícil salir de las estructuras planteadas por la sociedad, así como también que por allí también sean víctimas de la gentrificación y otras cuestiones tan características del sistema capitalista imperante en el mundo actual.

Obviamente no siempre funciona o, mejor dicho, a veces el exceso de comentario sociopolítico le quita un poco de ritmo al film, que probablemente un gran sector de la audiencia vaya por su otro costado cargado de secuencias de acción, las cuales están muy bien logradas, pero es realmente destacable el macro del resultado teniendo en cuenta que estamos hablando de una ópera prima.

«Monkey Man» es una fábula de acción de aquellas que buscan poner en el mapa a los marginados del sistema y a todas las injusticias que tienen que combatir para lograr salir adelante. Todo esto en el marco de un film de acción entretenido y sólido que se nutre de las particularidades de la cultura india repleta de contrastes y contradicciones.

Puntaje:

 

 

Tráiler:

 

Martín Goniondzki

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