CINE

Crítica de «No estoy loca» de Nicolás López (2018)

Nicolas López se convirtió en uno de los directores con más relevancia del ámbito audiovisual luego de haber dejado una gran huella con «Sin Filtro» (2016). Ahora llega con «No Estoy Loca», donde vuelve hacer foco sobre la salud mental y emocional. La cinta se encuentra inspirada en una situación que vivió nada menos que su progenitora.

«No Estoy Loca», protagonizada nuevamente por Paz Bascuñán, busca repetir el éxito a través de una temática similar a su anterior filme, orientado a un público femenino.

Carolina (Paz Bascuñán) tiene una vida perfecta. Sin embargo, descubre que no puede tener hijos el mismo día que su esposo la deja por su mejor amiga, a quien acaba de dejar embarazada. El quiebre emocional hará que Carolina pierda sus cabales, razón por la que es internada en una clínica psiquiátrica, donde conocerá a un grupo de «locas» que la ayudarán a sanarse y reencontrar su camino. Víctima de la traición y de la incomprensión se sumerge en un viaje emocional donde aprenderá a comenzar de cero, a reinventarse y a amarse.

A veces hay que tocar fondo para darte cuenta quién sos y lo que realmente queres ser. Una cinta que busca reflexionar sobre los baches y quiebres emocionales que suelen derivar en situaciones permanentes donde pueden acrecentarse volviéndose no solo tóxico en relaciones con terceros, sino para con uno mismo. Mediante el personaje de Bascuñán se ahonda sobre la depresión, las relaciones familiares conflictivas y las traiciones. A través de Carolina seremos espectadores y hasta incluso protagonistas de cómo una persona vive reprimida toda su vida, tras los padres proyectar en ella (en este caso la madre) sus frustraciones y no acompañando sus sueños, dejando plasmado las consecuencias de ello. Al mismo tiempo habla de la doble moral y la hipocresía existente.

Bascuñan se encuentra magnífica en su rol, así como también lo hace Marcial Tagle (Fernando), su marido.  Ella es una mujer atormentada y es interesante ver su proceso hasta llegar al equilibrio. Él está desprendido completamente del afecto. Por su parte, Gabriela Hernández (madre de Carolina) es invasiva y está sujeta a costumbres poco favorables.

«No Estoy Loca» es una tragicomedia llena de sarcasmo e ironía con humor muy bien utilizado para estampar cada padecimiento de la protagonista. Tiene un guion muy bien labrado con diálogos que enmarcan la esencia del film, al igual que su fotografía y banda sonora que recrea una ambientación mucho más que propicia para cada pasaje. «Esta película apunta a entender que la única forma de avanzar es sanando nuestras heridas. Pero para eso tenemos que mirarlas».

En síntesis, «No Estoy Loca» es una comedia llena de sentimentalismo que nos ofrece un enfoque filoso sobre la presión social y familiar, los vínculos, sus conexiones para con nosotros mismos y los demás, pero desde un lugar honesto, dejando claro la búsqueda inagotable de nosotros mismos.

Puntaje:

 

 

Tráiler:

 

Noelia Giacometto

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