38º MDQ Film Fest: «Shayda» de Noora Niasari (2023)

En la sección de Nuevas Autoras del 38º Festival Internacional de Cine de Mar del Plata se pudo ver «Shayda», la ópera prima de Noora Niasari que tuvo un paso por Festivales como Sundance y Toronto.

Noora Niasari es una directora iraní que reside en Australia y tuvo la chance de tener a Abbas Kiarostami como mentor. La debutante decidió centrarse en su propia historia personal para profundizar sobre algunos temas bastante vigentes hoy en día.

«Shayda» reflexiona sobre muchas cuestiones que van desde la vida iraní en la diáspora hasta la violencia doméstica producto de los mandatos religiosos machistas de la sociedad iraní y los mecanismos para proteger a los hombres.

El largometraje se centra en el personaje del título (Zar Amir-Ebrahimi, la protagonista de «Holly Spider»), una madre inmigrante que escapa de su esposo violento junto a su hija Mona. Ambas son recibidas en un refugio o centro de contención para mujeres en su misma situación, mientras ella inicia acciones legales para quedarse con la tenencia de la niña. No obstante, el padre de Mona no deja de intentar recuperar a su familia de forma enérgica y violenta. Al mismo tiempo, Shayda lucha por mantener las tradiciones de la cultura iraní ya que se encuentra cerca del año nuevo (Nowruz).

Niasari presenta con extrema sensibilidad un tema complejo y lleno de aristas, donde entra en juego la resiliencia de las mujeres iraníes que buscan tirar abajo concepciones arcaicas y también independizarse de la represión de la sociedad. No obstante, su lucha no implica un alejamiento de la cultura y ciertos rituales que busca inculcarle a su hija.

Niasari narra con precisión y va revelando poco a poco, a cuentagotas, cómo va escalando en violencia la situación que atraviesa tanto Shayda como sus compañeras en el refugio (la sutileza con que se van tirando pequeños datos del resto de las mujeres del refugio es maravillosa). La tensión y el ritmo que le imprime la directora al relato es loable y todo eso es muy bien complementado con la decisión de usar una relación de aspecto de 1,33:1, dándole un formato más cuadrado que «encierra» a los personajes y aumenta esa sensación de estar entre la espada y la pared.

«Shayda» (que cuenta con Cate Blanchett como productora ejecutiva) es una historia potente, con una interpretación brillante de Amir-Ebrahimi, que busca visibilizar la situaciones complejas que todavía siguen atravesando las mujeres de los países árabes. Una estupenda ópera prima que resulta muy emotiva por su búsqueda y por el corazón que le imprime la directora al contar su propia personal. No por nada, Australia decidió presentar este relato para competir por un espacio en la próxima entrega de los Oscars.

Puntaje:

 

 

Tráiler:

 

Martín Goniondzki

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