Crítica de «Amos del universo» de Travis Knight (2026)
Luego del éxito de «Barbie» en 2023, los de Mattel decidieron que era hora de llevar a He-Man nuevamente a la gran pantalla. O mejor dicho decidieron que era el momento de enloquecer de poder y comenzar producción en quince adaptaciones live-action de sus juguetes; incluyendo Hot Wheels, Barney, el tren Thomas y sus amigos e incluso curiosidades ridículas como una película de la Magic 8 Ball o el View Master (sí, el visor portátil de diapositivas). Quizás la adaptación de Monster High pueda llegar a replicar un éxito cuanto menos cercano a lo que fue Barbie, y ciertamente el anuncio de la película del juego de cartas Uno se ganó algún que otro titular en su momento, pero la más próxima prueba de la validez de todo este macabro plan será Matchbox (los vehículos reales a escala) protagonizada por John Cena. Pero bueno, volvamos al musculoso Hombre-Él peleando contra un esqueleto malo con su espada mágica.
El planeta Eternia parece haber caído finalmente en las garras del malvado Skeletor (un afortunadamente irreconocible Jared Leto) al asediar la capital en medio de la noche. Con su Rey caído, la hechicera del castillo Greyskull coloca las ultimas esperanzas en el príncipe Adam enviándolo junto a la Espada del Poder a un lejano reino más allá de las estrellas: Oklahoma. La peli entiende que es todo muy ridículo pero lo muestra casi sin vergüenza, logrando que su usual irreverencia siempre esté subrayada por un evidente cariño por la franquicia desde detrás de cámara.
Se toman varios tropes conocidos, como ese arranque a lo Krypton de Superman, para ofrecer un aire de familiaridad a la audiencia. Con el humor como principal arma pero sin descuidar la acción, esta nueva «Masters of the Universe» combina un tono a lo «Guardianes de la Galaxia» con algunos detalles casi a lo «Power Rangers». La audiencia a la que apunta es por supuesto los fans nostálgicos de los 80s y sus hijos a los que arrastren a ver el film; aunque afortunadamente van a toparse con varias fortalezas que hacen de la experiencia un trámite bastante entretenido.
En su viaje por regresar a Eternia y convertirse en el He-Man que todos quieren ver, el actor Nicholas Galitzine lleva a Adam hacia facetas más irreverentes. Recuerda un poco a Brendan Frasier en George de la Selva, retratando básicamente a un «himbo» que más allá de su tamaño no parece tener muchas cualidades heroica. En parte eso ayuda a que la fórmula del camino usual del héroe no sea tan obvia, aunque ayuda mucho la decisión clave de no esperar hasta el final de la cinta para revelarnos a He-Man en todo su esplendor. Esta decisión clave puede que cause algunas lagunas de interés previas al clímax definitivo, pero ahí es cuando el resto del elenco y cuestiones como la acción o banda sonora hacen lo suyo para mantener divertida la aventura.
El director Travis Knight y el guionista Chris Butler (dúo creativo detrás de varias de las mejores pelis animadas de Laika) son quienes lideran un proyecto que ha elegido muy bien sus nombres. Desde el poco conocido protagonista, pasando por aciertos obvios o sorpresivos como Idris Elba, Alison Brie o un muy buen Jared Leto, y llegando finalmente a un soundtrack ochentoso sin tanto olor a refritos con la cereza en el postre de un tema principal original blandiendo la guitarra del gran Sir Brian May.
La taquilla no parece estar de su lado, pero Mattel consiguió una vez más producir una desvergonzada película sobre juguetes que nos hace olvidar la frialdad corporativa de sus orígenes por el buen rato que nos regala en pantalla. Esta nueva «Masters of the Universe» podría ser la última chance de consolidarse como algo más que nostalgia algo ridícula para una generación específica, pero cuanto menos han logrado hacer una película divertida con suficiente cariño por lo que representó para tanta gente y la mirada fija en que simplemente sea un buen rato para la mayoría que se aventure a verla.
Puntaje:
Tráiler:
Leandro Porcelli

