Crítica de «Chau Buenos Aires» de Germán Kral (2023)

Después de su paso por el Festival de Cine Alemán de este año, llega el estreno comercial de «Chau Buenos Aires», la ópera prima de Germán Kral, director argentino radicado en Alemania hace muchos años y que logra transmitir su experiencia y amor por su patria en este film.

«Chau Buenos Aires» nos trasporta a la Argentina del 2001 y nos cuenta la historia de Julio (Diego Cremonesi), un músico que forma parte de una banda de tango por amor al arte, pero que vive de vender zapatos en el negocio que heredó de su padre. Sin ver demasiado futuro en el país, que está sucumbido en un contexto político, económico y social de crisis, está convencido de que la mejor opción es irse a vivir a Alemania junto a su madre y su hija. Sin embargo, el destino le pondrá muchos obstáculos en su camino y no le será tan fácil alejarse de su hogar.

Podríamos decir que la película es una carta de amor a nuestro país. En esa nostalgia del adiós, del comienzo de una despedida, y de la seguridad de que la Argentina no tiene remedio alguno, se empiezan a mostrar todos los atributos que tiene el país más allá de los problemas de siempre, principalmente la resiliencia del pueblo argentino, que a pesar de todos los conflictos que venimos teniendo hace años encontramos la manera de seguir adelante en el lugar en que nacimos. Una cinta que si bien fue concebida hace mucho tiempo atrás, se siente muy actual y vigente. Es así como el público local se puede sentir identificado, mientras que los extranjeros que vean el largometraje podrán conocer un poco más acerca de nuestra historia e idiosincrasia.

«Chau Buenos Aires» combina emoción, romance y humor, que se construye principalmente a través del vínculo que desarrolla el protagonista, por un lado con sus amigos, y, por el otro, con una mujer que acaba de conocer y que, a pesar de generarle varios problemas, también le ha devuelto la capacidad de enamorarse y disfrutar de la vida. Este choque entre las frustraciones de progresar en distintas circunstancias y la forma de afrontar los problemas que tenemos los argentinos es lo que va a provocar gracia en distintas interacciones.

Tal vez por momentos la cinta tenga demasiadas subtramas para abordar, donde cada uno de los personajes tiene su propio desarrollo e inconvenientes, y el protagonista debe lidiar con varios frentes (problemas económicos, con su ex mujer e hija, vínculos familiares que se relacionan a una política corrupta, entre otras cuestiones). Sin embargo, esto hace que el relato se sienta más profundo, podamos empatizar con los diversos personajes y no nos centremos solamente en el protagonista.

El elenco está compuesto por Diego Cremonesi, este hombre que se debate constantemente entre quedarse por sus seres queridos e irse del país con el deseo de prosperar y tener un futuro mejor; y un grupo de secundarios que le van a otorgar mayor color a la historia: Marina Bellatti, como una mujer que irrumpe en su vida para ponerlo en jaque; Carlos Portaluppi, Rafael Spregelburd y Manuel Vicente como sus amigos y miembros de la banda, que le van a mostrar diferentes maneras de ser y sobrevivir; Mario Alarcón, un cantante de tango muy famoso pero ya venido a menos, a quien vuelven a darle una segunda oportunidad; entre otros.

La música cumple un rol preponderante dentro del film. Más allá de que el protagonista es un bandoneonista e indefectiblemente hay escenas en las cuales lo encontramos ensayando o haciendo alguna presentación, el tango acompaña de manera armónica y natural los distintos momentos por los que atraviesa tanto el personaje principal como el país: los instantes más caóticos, de desesperanza, frustración o adiós. Entre el repertorio podemos encontrar temas populares como «Pasional», «Desencuentro», «Cambalache» y «Honrar la Vida» grabados especialmente para la película.

En síntesis, «Chau Buenos Aires» es una muy linda película, que a pesar de por momentos querer abarcar demasiados temas, logra conmover y divertir al espectador (tanto local como extranjero) con una historia nostálgica del arraigo. Con el tango que acompaña cada momento y un grupo actoral de lujo, muestra el poder que tiene el pueblo argentino frente a la adversidad y cómo muchas veces es mejor quedarse a luchar con nuestros seres queridos que soñar despierto por un futuro mejor en otro lugar.

Puntaje:

 

 

Tráiler:

 

Samantha Schuster

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *