Crítica de «I Care a Lot» de J Blakeson (2020)

El viernes pasado se estrenó en Netflix «I Care a Lot», película protagonizada por Rosamund Pike, quien se pone en la piel de Marla Grayson, una mujer que desarrolló un negocio de cuidado de adultos mayores, aprovechándose de docenas de jubilados. Junto a su compañera Fran (Eiza González) encuentra a Jennifer Peterson (Dianne Wiest), una víctima perfecta: una señora sin familia y repleta de dinero. Pero mientras avanzan con su plan se dan cuenta de que las cosas no son tan fáciles como pensaban y distintos obstáculos se interpondrán en su camino.

«I Care a Lot» nos ofrece una premisa muy interesante que viene a ahondar en el mundo de los adultos mayores y cómo algunas personas se aprovechan de su falta de memoria, soledad o simplemente el paso del tiempo para conseguir beneficios propios. Sin embargo, lo que comienza de una manera atractiva se va desinflando con el correr del metraje, sucumbiendo a un universo con varias incoherencias e inverosimilitudes. La película busca entrelazar un thriller con una comedia negra pero por momentos estos tonos no se logran amalgamar del todo, presentando un camino un poco irregular en cuanto al guion. De todas maneras, nos presenta algunas situaciones hilarantes y divertidas, como otras crudas y crueles que vienen a plasmar una realidad poco abordada.

Rosamund Pike consigue sostener este – por momentos flojo – guion gracias a su maravillosa actuación, con un personaje bastante parecido al que realizó en «Gone Girl» de David Fincher (2014), donde nos demostró esa capacidad de componer un papel siniestro, calculador y dispuesto a luchar contra cualquier obstáculo. Acá nuevamente deslumbra, y no por nada fue nominada a los Golden Globes por su interpretación. Además, está bien acompañada por Peter Dinklage, quien hace de su contraparte, el hombre que está detrás de los inconvenientes que le surgirán a Marla; Eiza González, quien compone a su pareja y compañera de negocios, que muchas veces trata de ponerle los pies sobre la tierra aunque también avala sus planes; y Dianne Wiest, que a pesar de no tener un rol tan preponderante como uno podría imaginar al principio del film, muestra la lucha y fortaleza de una mujer mayor frente a una injusticia.

Con la mayoría de los personajes es difícil empatizar, porque son todas personas moralmente despreciables pero existe en ellos un atractivo especial que no sabes si ponerte del lado del menos malo o del villano más convencional.

En síntesis, «I Care a Lot» es una película que atrapa y que mantiene interesado al espectador, con algunas vueltas de tuerca interesantes y una trama que no solemos ver demasiado, aunque el director no siempre consigue amalgamar estos tonos de thriller y comedia negra, cayendo en algunas inverosimilitudes. De todas formas, tanto Rosamund Pike como el resto del elenco logran fascinarnos a pesar de la dificultad de empatizar con sus personajes.

Puntaje:

 

 

Tráiler:

 

Samantha Schuster

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