Crítica de «La Sociedad de la Nieve» de J.A. Bayona (2023)

El director de «El Orfanato» (2007), «Lo Imposible» (2012) y «Cuando un Monstruo Viene a Verme» (2016), presenta ahora «La Sociedad de la Nieve», una película que adapta el libro homónimo escrito por Pablo Vierci, el cual narra la tragedia de Los Andes, donde en 1972, un avión de la Fuerza Área Uruguaya que transportaba a un equipo de rugby a Chile, se estrella en medio del cordón montañoso dejando al grupo de sobrevivientes en un lugar totalmente inhóspito y hostil. Este grupo de jóvenes deportistas deberá recurrir a medidas extremas para mantenerse con vida.

Como bien se sabe, este fatídico accidente aéreo tuvo dos adaptaciones cinematográficas previas. La primera es una versión mexicana de 1976 titulada «Supervivientes de los Andes», dirigida por René Cardona, mientras que la segunda (y quizás la más conocida hasta el momento) fue «Alive», conocida en Latinoamérica como «Viven», dirigida por Frank Marshall y protagonizada por Ethan Hawke.

Como toda historia cuyo trasfondo amparado en hechos reales superan a la ficción, fue elegida nuevamente para ser llevada a la pantalla grande (o chica, ya que la producción es de Netflix y tendrá ahora un estreno limitado en salas para luego permanecer en la plataforma de streaming). Bayona parece haber sido la elección indicada, no sólo por su profunda sensibilidad para mostrar momentos luminosos en medio de la oscuridad sino que es un hábil narrador que se apoya exclusivamente en lo visual sin subrayar innecesariamente con diálogos cuestiones que es mejor sugerirlas y/o mostrarlas que decirlas.

Una historia de esta índole necesita de un director como el español, para no incurrir en golpes bajosfacilismos o incluso en lo mundano. De hecho, todas estas cuestiones son las que elevan elegantemente a «La Sociedad de la Nieve» por encima de los dos intentos previos.

El largometraje se apoya mucho en sus personajes y en hacer sentir al espectador como un miembro más del equipo, al mismo tiempo en que, en palabras del propio director, «le da voz a los muertos» para formar parte del relato tanto como los sobrevivientes. Bayona sorprende con una estilizada puesta en escena y la creación de un clima asfixiante que no te da respiro desde el accidente hasta que termina. La secuencia de la caída del avión te deja realmente sin aire y es uno de los momentos más impactantes que nos ha dado el cine este año. No sólo a nivel visual sino también con el diseño y la edición de sonido que te deja en un lugar totalmente incómodo y privilegiado.

El español si bien te invita a seguir a los personajes y a que empatices con ellos, hace algo realmente inteligente al ponerlos todos a un mismo nivel sin hacer destacar a nadie por encima de otro para que el protagonismo recaiga sobre el grupo entero o sobre la propia historia.

La sensibilidad con la que transmite los momentos de tensión y de oscuridad, como la decisión de los personajes de luchar por su vida hasta el límite (incurriendo en el canibalismo ante la falta de alimento) lo hace de una forma impactante y realista sin caer en la explotación o en el puro efectismo. Se nota la madurez del realizador en donde toma elementos explorados en «Lo Imposible» para magnificar la catástrofe pero también en un clima propio del terror o el género más puro y duro (que se pudo ver en «El Orfanato» o el tercer acto de «Jurassic World: El Reino Caído») a la hora de subrayar lo escalofriante del momento.

La puesta de cámara es super elegante y funcional narrativamente poniendo a la montaña en el centro de atención tanto de los personajes como del público (dato de color: la dirección de la segunda unidad que tenía que retratar los paisajes de montaña recayó en el argentino Alejandro Fadel director de «Muere Monstruo Muere»).

«La Sociedad de la Nieve» es un film potente e impactante que logra meter al espectador en un lugar privilegiado para entender a los personajes y sus accionares. Un film que es monumental en escala pero que a la vez consigue introducirnos en la intimidad de los sobrevivientes. Película para ser vista en pantalla grande y poder ser testigos en primer plano de cómo a veces la humanidad se encuentra en los lugares más oscuros y menos pensados.

Puntaje:


 

 
Tráiler:

 

Martín Goniondzki

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