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Crítica de «Las Catadoras del Führer» de Silvio Soldini (2026)

Inspirada en la historia real de Margot Wölk y basada en el bestseller «La Catadora» de Rosella Postorino, «Las Catadoras del Führer» es un film que plasma la sororidad femenina en tiempos oscuros, como también los miedos, dudas y tensiones que vivió un grupo de mujeres y que derivó tanto en su unión como en la traición.

«Las Catadoras del Führer» se centra en Rosa, una joven de Berlín que llega a un pueblo rural alemán que parece estar más a salvo de la guerra que la capital. Allí se hospeda con sus suegros a la espera de algún contacto de su marido que está en el ejército. Pronto se entera que en el bosque cercano se encuentra la «Guarida del Lobo», el cuartel general de Adolf Hitler. Obsesionado con la idea de ser envenenado, Rosa es convocada, con un grupo de mujeres, a probar cada uno de sus alimentos antes de que lleguen a su mesa. Entre el miedo y el hambre, nacen alianzas, amistades, rivalidades y pactos secretos entre ellas.

A lo largo del tiempo tuvimos una infinidad de películas centradas en el nazismo y la Segunda Guerra Mundial, pero cada vez que aparecen tramas como estas queda claro que todavía quedan historias distintas por ser contadas. A partir de un hecho tan específico como un grupo de catadoras alemanas que son contratadas para comer la comida del Führer antes que él, se abordan temas como la sororidad femenina, el miedo, la culpa, la ambigüedad moral, las consecuencias de la guerra, la individualidad y el deseo de volver a construir una vida con cierta normalidad. Unas mujeres que sin ser víctimas o victimarias quedaron atrapadas en un sistema cruel.

A pesar de que la guerra se encuentra lejana, la tensión está presente con la presencia de los agentes de la SS que no temen usar la violencia y la presión sobre las mujeres, como también con la ambientación y el buen trabajo sonoro de aviones y bombas que no se ven pero se escuchan a lo lejos para marcarnos el contexto.

Elisa Schlott hace un gran trabajo para componer a Rosa, una joven que busca sentirse incluida aunque tuvo una vida y crianza diferente, que no tiene miedo de enfrentarse al peligro por sus ideales y que demuestra ser una persona empática cuando se lo requiere, a pesar de accionar de manera dudosa por momentos pero que también puede justificarse en su afán por la supervivencia.

Está bien acompañada de cada una de las mujeres que interpreta a un arquetipo determinado: la fanática, la soñadora, la pesimista, la madre. También su contraparte, Max Riemelt («La Ola», «Sense8»), quien personifica a un jerarca nazi que se enamora de ella y busca ayudarla pero no deja de ser un soldado que cumple órdenes repugnantes.

Tal vez le juega un poco en contra su duración. Un poco más de dos horas lleva el desarrollo de esta historia, generando un ritmo pausado y algunas situaciones algo monótonas. De todas maneras, como decíamos anteriormente, la tensión y el suspenso están presente en todo momento, porque cada comida puede ser la última y, en muchas oportunidades, la protagonista toma decisiones que pueden cuestionar a la autoridad.

En síntesis, «Las Catadoras del Führer» es un interesante relato que busca narrar cómo el terror del nazismo se colaba hasta en la vida cotidiana de personas que no estaban en contra del régimen. A partir de esta historia se muestra la dimensión de las consecuencias malas, pero también buenas, que surgieron en un grupo de mujeres. Un film íntimo y tenso que atrapa.

Puntaje:

 
 
 

Tráiler:


 
Samantha Schuster

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