CINE

Crítica de «Líbralos del mal» de Osgood Perkins (2026)

Durante los últimos años el cine de terror de calidad fue aumentando con propuestas cada vez más interesantes y autores que combinan una visión cinematográfica atractiva con vueltas de tuerca para impresionar al espectador. No solo buscan asustar al público con un efectismo barato, sino proporcionarle una experiencia mucho más profunda y terrorífica.

Dentro de este panorama, Osgood Perkins se consolidó como una de las voces más reconocibles del género, sobre todo luego del estreno de «Longlegs» en 2024, un thriller oscuro que mezcla la estructura de la investigación criminal con el estilo más sombrío y minimalista del director, generando una sensación de amenaza constante. El año pasado nos entregó «The Monkey», otro relato escalofriante que apunta más al humor negro para ahondar sobre vínculos familiares.

En esta oportunidad llega a las salas su más reciente trabajo «Líbralos del mal» («Keeper», en su título original), que se centra en una pareja conformada por Malcom (Rossif Sutherland) y Liz (Tatiana Maslany). Durante un fin de semana deciden hacer una escapada romántica a una cabaña aislada. Si bien no ha pasado mucho tiempo desde que están juntos, es una buena ocasión para conocerse aún más. Cuando Malcom debe regresar repentinamente a la ciudad, Liz se encuentra sola y en presencia de un mal indescriptible que revela los más horribles secretos de aquella cabaña.

El punto más destacable del film es la atmósfera que consigue construir Perkins, que ya pudimos visualizar en otros de sus trabajos. La predominancia de silencios, los distintos planos de la cabaña y el bosque que marcan la soledad del espacio y la poca cantidad de personajes que participan de la historia son suficientes para transmitir esa sensación de peligro al espectador. Desde los primeros minutos ya podemos intuir que algo anda mal en aquel lugar y que hay una presencia extraña que los acompaña. Estamos frente a un clima enrarecido, incómodo, frío, que va a acompañar a la trama durante todo el metraje.

También ayudan las actuaciones de sus protagonistas, sobre todo de Tatiana Maslany, quien es la que pasa más tiempo en pantalla y empieza a sufrir las consecuencias de aquel lugar, con transformaciones físicas y emocionales. Sutherland maneja bien los matices entre la bondad y la sospecha, haciendo que el personaje de Maslany empiece a dudar también sobre sus verdaderas intenciones por no conocerlo demasiado.

Pero también este ritmo pausado y el hecho de que se priorice más la construcción del clima que el avance de la historia puede llegar a generar cierta pesadez y repetición en un público que busque más una estructura clásica. Los giros, interesantes y atrapantes, se van a dar más entrada la historia, por lo que requerirá de cierta paciencia por parte del espectador.

El argumento final puede no ser tan convincente, por lo que «Líbralos del mal» se siente como un escalón por debajo de las obras que nos viene brindando Perkins a lo largo de los años. Un film que se ocupa más por incomodar y establecer un clima tan enrarecido como tensionante, que por otorgarnos una historia sólida y profunda.

Puntaje:

 
 
 

Tráiler:


 
Samantha Schuster

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