Entrevista a Hernán Fernández, director de “El Llanto”
Luego de su presentación en la edición número 33 del Festival Internacional de Mar del Plata, este jueves se estrenó “El llanto”, la nueva película de Hernán Fernández, con quién hablamos sobre el film y amablemente contestó las siguientes preguntas:
– ¿Cómo surgió la idea de la película?
– El protagonista de mi primera película, un boxeador chaqueño, me contó lo que es un “trabajador golondrina”, es decir, gente que va de campo en campo trabajando durante una temporada, por lo cual, abandona su casa. Este concepto me pareció, en primer lugar, muy alejado a nosotros e interesante para contar algo. En segundo lugar, yo trabajo con un amigo que es sociólogo al cual le comenté la idea que tenía de trabajar sobre un bebé, un nacimiento, y pensamos cómo estas dos ideas, tanto la del “trabajador golondrina” como el nacimiento podían convivir y así armamos la historia. Escribimos un guion casi de ficción y fuimos a buscar a las personas para interpretar los roles. Nos dimos cuenta de que esta situación, planteada en la película, era algo normal, en los pueblos que visitamos ya que había chicas adolescentes, ya casadas, con sus maridos lejos de su casa para trabajar y ganar más dinero.
Las personas seleccionadas que participan en la película son no-actores que interpretan su cotidianidad, lo único que se construyó son los vínculos: Elías, el protagonista, fue a trabajar a otra parte, pero Sonia, la protagonista, no era su esposa, sino que ella también estaba esperando a su marido, que era otra persona no retratada en el film. Lo que sí es real son las chicas que se juntan con Sonia a rezar, estas reuniones se denominan “microcélulas de oración”, en las cuales, en lugar de dirigirse a la iglesia, se juntan en casas, rutinariamente, como una obligación, donde dialogan acerca de los que les sucedió en la semana y culminan con una oración.
– ¿Cómo fue trabajar con no-actores?
– A mí me resulta mucho más cómodo, porque no sé cómo me saldría trabajar con actores, con marcaciones. A mí me gusta realizar una etapa previa de investigación, de elegir bien a la persona, al lugar, asegurarme que ambas cosas van a funcionar y luego dejar que los personajes accionen, sin dar muchas indicaciones. Esta es la forma en la cual me siento seguro porque ellos sienten lo mismo.
– En esta película desarrollaste las tareas de dirección, como también guion y producción, ¿cómo se combinan estas tareas y en cuál de ellas te sentís más cómodo?
– Las tareas se combinan, principalmente, por necesidad. Disfruto todo lo que conlleva realizar la película, me gusta escribir ya que lo hago junto a un amigo, disfruto el rodaje porque también estoy acompañado de amigos. Por suerte me rodeo de gente que sabe mucho y es muy profesional. La dirección me gusta en el sentido de realizar un buen trabajo de pre producción, muy minucioso, con mucha dedicación y tiempo, pero una vez que todo está encaminado, tanto la locación, como el equipo, la película va a funcionar.
– ¿Cuál es tu próximo proyecto?
– Estoy trabajando en la historia de una poeta ucraniana que vive en Misiones, tiene 90 años, recientemente fue premiada en la Feria del Libro. Fue muy reconocida, pero luego del accidente de Chernobyl, ella vivía en la zona, por lo tanto, tuvo que abandonar el lugar, y ahora vive en Argentina, en un pequeño pueblo. En este momento me encuentro investigando y quiero crear una historia en relación al desarraigo. Voy a tomar esta historia real y luego armar un relato sobre algo que yo quiera contar.
– ¿Qué significa “El llanto” para tu carrera?
– “El llanto” refleja el trabajo que yo quiero realizar. En mi primera película, “La piel marcada”, un film sobre un boxeador, el cual terminó siendo un documental, resigné, de alguna manera, mi mirada personal, para realizarle un homenaje a él. Lo que siento en “El llanto” es que encontré lo autoral, algo que quiero seguir buscando. Para mí, lo que uno debe perseguir es encontrar su propia mirada, un punto de vista muy claro, como sucede con aquellos directores en los cuales podemos identificar su mirada cuando visualizamos sus películas. Conseguir eso puede llevar toda una vida, por lo tanto, para mí, comenzar a encontrar esa mirada propia fue algo muy importante que me permitió este film.
Camila Mollica
