“Game of Thrones” (S08E01): La octava temporada comenzó con reencuentros y revelaciones
Muchas eran las expectativas que rondaban en torno al regreso de “Game Of Thrones”, cuya octava temporada llega dos años después de su antecesora y que significa el último tramo dentro de esta épica historia. Y finalmente llegó el 14 de abril y se estrenó el primero de los seis episodios que conforman esta acotada entrega, con un comienzo a puros reencuentros y revelaciones.
Como suele suceder con el primer capítulo de una temporada, en este inicio “Game of Thrones” nos trajo un episodio introductorio, para poner en contexto dónde se encontraba cada personaje en el final de la séptima entrega, tanto literal (en un sitio particular) como metafóricamente (hablando de bandos), cuyo estreno fue hace dos años atrás. Todo comienza con el regreso de Daenerys y Jon Snow a Winterfell, donde los esperan Sansa, Arya y Bran Stark junto a otros personajes como Davos o Brianne. Pero la llegada de la madre de los dragones no está bien vista por los norteños, quienes apoyaron a Snow como el Rey del Norte y que ahora vuelve bajo el ala Targaryen, habiendo cedido su posición. Esto va a repercutir negativamente a la hora de unir a todos los clanes para enfrentarse a los White Walkers, quienes lograron destruir el muro gracias al dragón que ahora poseen, y que poco a poco van a ir llegando hacia su hogar. Pero con Daenerys también vinieron otros personajes, entre ellos Tyrion, Sir Jorah, el Perro y Gendry, quienes deberán enfrentarse a algunos protagonistas con los que las relaciones quedaron truncas. Es por eso que hablamos de un capítulo de reencuentros, porque se van a retomar los vínculos (para bien o para mal) entre Arya y Jon, el Perro (después de haberle robado y haberlo dejado a la intemperie para que muera) y Gendry; Sansa y Tyrion (quienes habían sido marido y mujer), Daenerys y Sam (luego de que la primera matara al padre y hermano del segundo), entre otros. Hacia el final del capítulo también se incorpora Jaime Lannister, quien deberá rendirle cuentas a más de uno (a Daenerys por haber asesinado a su padre, a Bran por haberlo tirado de la ventana). Poco a poco vamos teniendo a los sobrevivientes unidos en una misma locación, algo que hace que salgan a la luz cierto resquemores y que la serie, o al menos este primer episodio, se vuelva mucho más personal y político que de acción.
En otros lugares también tuvimos acercamientos de personajes de hace mucho que no se veían, como Theon Greyjoy que fue a rescatar a su hermana, quien quiere volver a la Isla de Hierro para recuperar su posición, mientras que él irá a Winterfell a luchar por la familia que traicionó. Su tío, por otra parte, consiguió vincularse con Cersei, a quien le llevó un ejército de hombres y caballos.
Además de los reencuentros, este primer capítulo también expuso ciertas revelaciones que sabíamos anteriormente pero que no lo tenían asumido todos los personajes. Fue así como Sam le contó a Jon Snow que en realidad él es un Targaryen y no un bastardo, con una reacción sorpresiva por parte del protagonista, pero que todavía no tuvo ningún tipo de repercusión en su relación con Daenerys.
Si bien tuvimos poca acción en este primer episodio de la octava temporada, ya vamos teniendo a los distintos personajes en un mismo lugar para enfrentarse con el enemigo que poco a poco va llegando. Mientras tanto, tendrán que lidiar con ciertos resquemores que se suceden dentro del mismo espacio para poder luchar contra los muertos en vez de preocuparse por cuestiones políticas y de poder. Un buen comienzo, introductorio, que nos pone en contexto para lo que vendrá, que esperemos que sea prometedor.
Adelanto del segundo episodio:
Samantha Schuster
