“Homeland”: Cyberterrorismo en la política interna
“Homeland” lo hizo de nuevo. Hace años que nos preguntamos cómo es posible que una serie sea tan versátil y la respuesta nos sorprende temporada a temporada. Cuando un producto parece no tener futuro, renace de las cenizas para otorgarnos tramas igual de impactantes y efectivas que las anteriores.
La serie protagonizada por Claire Danes llegó a su séptima temporada con (nuevamente) una pérdida importante dentro de su elenco, a quien podríamos tranquilamente llamarlo como el coequiper del papel principal. Pero esto no fue un problema para la historia, que consiguió brindarnos una entrega poderosa, que por momentos volvió a sus raíces y que continuó con su costumbre de apoyarse en la actualidad para generar cierta credibilidad y temor social y político.
La séptima temporada de “Homeland” retomó los acontecimientos de la sexta entrega, en la cual la Presidenta Electa había sido víctima de un intento de atentado hacia su persona, hecho que provocó cierta paranoia y enojo en la máxima autoridad y que decidió ir por todo y por todos. Es así como Carrie intenta por todos los medios conseguir pruebas para dejar en evidencia el abuso de su poder. Para ello, pone en marcha a un equipo de agentes ya desligados de su práctica. Sin embargo, con el correr del tiempo se dará cuenta que si bien el enemigo está en el país, no necesariamente pertenece a algún grupo norteamericano.
Como suele ocurrir en todas las entregas, la serie se beneficia de la actualidad y realidad para confeccionar su guión. La mano de Rusia dentro de las elecciones presidenciales de Estados Unidos es una de ellas, como también el llamado cyberterrorismo y la importancia y repercusión que tiene Internet sobre la sociedad y la toma de decisiones en la política.
Pero tampoco deja afuera el drama familiar latente y el hecho de que el ser madre no es un rol compatible con su profesión. Nos encontramos con constantes pujas entre su deber maternal con el de agente, haciendo que incluso se agrave su condición psicológica.
A pesar de que la serie mantenga un ritmo bastante regular en toda su temporada, serán los últimos episodios los que les inyecten la adrenalina y tensión características de “Homeland”. No quedan más que elogios para describir a Danes en su rol protagónico, quien es, al fin y al cabo, la esencia del programa. Podemos perder otros personajes, pero la locura, el ingenio, la rabia y la inteligencia de Carrie es algo que no puede faltar nunca en la historia.
Sin entrar en detalles de la trama y su desarrollo, la séptima temporada de “Homeland” se encuentra al nivel de sus antecesoras y en ciertos momentos consigue sobrepasarlas, especialmente cuando vemos la esencia del show: una Carrie desencajada, un viaje al extranjero y un abordaje de temáticas actuales y polémicas.
Se estima que la octava será la última temporada y esperamos un final acorde a este sinuoso pero magistral camino que fue transitando “Homeland”.
Tráiler:
Samantha Schuster
