Jared Leto: El actor más políticamente incorrecto de Hollywood

Podríamos decir que es un intérprete poético, como una especie de dramaturgo que bordea el delirio constantemente y quien prácticamente se mimetiza con sus personajes para encontrar la esencia del mismo. Para muchos singular y para otros original, siempre rodeado por un halo indescifrable y por un talento excepcional, Jared Leto es la figura más mudable de la industria cinematográfica.

Pasó una infancia en la pobreza, incluso se rozó con la delincuencia, de pequeño solo contemplaba dos opciones profesionales para su futuro: artista o vendedor de drogas. Fue criado por su madre junto a su hermano mayor Shannon en una comunidad hippie, y abandonados por su padre Anthony Bryand, quien se suicidó cuando Jared tenía ocho años. A pesar de las dificultades, su madre le dio la esperanza de imaginar un futuro mejor. Solía vender drogas, y pensó que podría convertirse en un traficante, pero fue detenido un par de veces. Incluso en varias ocasiones, remontándose a esta época de su vida, ha hecho alusión a un incidente que implicó una pistola y un poco de cocaína.

Durante la adolescencia tomó muchas sustancias y era algo divertido, pero llegó un momento en que se preguntó si esa iba a ser su vida. Su primer trabajo fue lavando platos en un local de comida y, a los 16, se convirtió en acomodador en un cine. Poco después, comenzó a estudiar artes en Filadelfia. En 1992, tras un tiempo viajando por distintas ciudades de los Estados Unidos, terminó en la School of Visual Arts de Manhattan, donde estudió pintura y fotografía. Luego se mudó a Los Ángeles para comenzar su carrera en la actuación.

A los 22 años, el estadounidense consiguió un papel destacado como Jordan Catalano en la serie adolescente «My-So-Called-Life». Su debut cinematográfico fue con «How to Make an American Quilt» (1995),y el primer protagónico en «Prefontaine» (1997), que recrea la vida del corredor olímpico Steve Prefontaine.

Es actor, cantante, director, productor y fundador de la banda de rock alternativo 30 Seconds to Mars. Lanzó su álbum debut en 2002. Siempre se ha caracterizado por una personalidad un tanto excéntrica y alejada de patrones comunes.

Logró realizar las transformaciones más impactantes que lo llevaron a ser un actor de prestigio, debido a su gran compromiso para mutar físicamente y representar personajes totalmente diferentes unos de otros. La conmoción por el grado de realismo que generan sus cambios de apariencia hace que el título de actor camaleónico le quede a la perfección. Estas alteraciones por las cuales ha pasado su cuerpo hacen de Leto el genio y la locura, un actor capaz de cualquier cosa por su próximo gran papel. Una técnica que consiste en transformarse físicamente, no salir de personaje entre tomas y someter al cuerpo a sufrimientos extremos.

Para interpretar a un adicto a la heroína, pasó semanas durmiendo en la calle junto con vagabundos, inyectándose agua para pasar desapercibido y no incomodar a los demás drogadictos. «Cada noche era una aventura. Alguien se pinchaba mal y acababa con la mano infectada, o alguien decía: ¿Recuerdas aquella chica con la que estuvimos la otra noche?, ¡pues está muerta!». Para someter a su cuerpo al síndrome de abstinencia, el actor renunció al sexo durante dos meses antes del rodaje y bajó de 69 a 56 kilos mediante una dieta de verduras crudas. Algunos días solo comía medio pepino. «Sentía que eso me ayudaría a comprender a mi personaje. Y creo que lo conseguí», explicó Leto.

Aseguró que ese dolor lo recompensa con momentos de éxtasis y serenidad absoluta. La pasión y compromiso que asume le ha valido un Oscar en el año 2014 con su papel en la película «Dallas Buyers Club» y alabanza por parte de la crítica.

Ha interpretado a diversos papeles con personalidades distintas. En «Chapter 27» (2007) Jared sorprendió con su interpretación del asesino de John Lennon, Mark David Chapman. Tuvo que subir más de 25 kilos en solo cinco meses. Aunque la película no fue muy bien recibida, la actuación de Leto fue lo más destacable. O como habíamos mencionado en «Dallas Buyers Club» (2013) donde interpretó a Rayon, una mujer transgénero, tuvo que adelgazar 15 kilos para verse como una persona en una fase terminal de SIDA y también se depiló todo su cuerpo, incluyendo las cejas. En «House of Gucci» (2021) tuvo que realizar una notable transformación física para interpretar a Paolo Gucci con un gran aumento de peso, un cambio total de sus rasgos faciales e incluso con largas sesiones de maquillaje y hasta aprender italiano, volviendo a sorprender con sus transformaciones.

Es el camaleón del cine y más allá de haberlo visto como el Joker por allá en 2016 regresa con un papel que dará que hablar, Morbius, un personaje de Marvel que ha sido una parte importante del universo. Es brillante. Es fuerte. Tiene unos poderes únicos. Pero parece que sus poderes están fuera de control, siendo justo lo que necesitaba su carrera cinematográfica. Vayan preparándose para conocer a este nuevo antihéroe en la piel de Jared Leto.

 

Noelia Giacometto

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