«La Luz Que No Puedes Ver», un rayo de esperanza entre tanta oscuridad

Basada en la novela homónima escrita por Anthony Doerr en 2014, la cual ganó un Premio Pulitzer, «La Luz Que No Puedes Ver» es una nueva serie de Netflix compuesta por cuatro capítulos de alrededor de una hora.

La misma se centra en dos historias paralelas que se unen entre sí. La primera de ellas es la de Marie-Laure, una joven ciega que debió mudarse con su papá de París a Saint Maló con la llegada de los nazis a Francia durante la Segunda Guerra Mundial. El padre es el encargado de cuidar las joyas del Museo de Historia Natural, y decide llevarse una de ellas que trae consigo una supuesta maldición. La segunda es la de Werner, un joven alemán que es obligado a convertirse en soldado del nazismo para reparar radios y encontrar las transmisiones ilegales de los países enemigos, debido a su gran habilidad con el aparato. Ambos se conocerán en circunstancias tan complejas como inesperadas y desarrollarán un vínculo especial e intangible.

Para aquellos que leyeron previamente el libro, existen algunas diferencias entre la novela y la serie, tanto algunos detalles de la historia como también la manera de contarla, ya que en el escrito la vida de ambos protagonistas va avanzando en orden cronológico hasta el punto de su encuentro, mientras que en la serie de Netflix decidieron hacerla un poco más cinematográfica, incorporando varios flashbacks para mostrar cómo llegaron a ese momento del presente. Y aunque esta decisión es más que entendible, puede salir perdiendo un poco a comparación con la obra original, impidiendo un desarrollo más profundo de los personajes, como también la construcción de un vínculo entre ellos y el espectador.

De todas maneras, y dejando de lado las comparaciones donde siempre suele perder la adaptación, «La Luz Que No Puedes Ver» nos ofrece una historia atrapante, potente y luminosa dentro de un contexto de horror como fue la Segunda Guerra Mundial. Se centra mucho en el poder de la palabra, la imaginación, la ilusión y el arte para generar esperanza en momentos complejos y poder seguir adelante a pesar de todo. Construye un ambiente bastante sensible debido a las distintas circunstancias que deben atravesar los protagonistas, aunque como decíamos previamente, tal vez de una manera un poco superficial y apresurada. Si bien las consecuencias son reales y dolorosas, una sensación se sucede a la otra, sin demasiado tiempo para poder conectarnos con las emociones y empatizar con los protagonistas.  

Los aspectos técnicos es uno de los puntos más altos de la serie, logrando una recreación de época muy atinada y utilizando efectos especiales más que convincentes para mostrar el contexto de guerra y ataque constante que recibían en aquella ciudad. Se nota que debe haber tenido un gran presupuesto detrás. En su contra, y por lo menos a mí particularmente siempre me gusta que se respete el idioma original de cada personaje, el hecho de que esté toda hablada inglés, tanto del lado de los franceses como de los alemanes hacen que disminuya un poco la credibilidad.

El elenco está plagado de estrellas. Si bien Marie-Laure está encarnada por Aria Mia Loberti, una actriz debutante, el resto está compuesto por figuras como Louis Hofmann («Dark»), uno de los grandes actores alemanes de su generación, como también contamos con la participación de Mark Ruffalo como el padre de Marie y Hugh Laurie como su tío, quien los recibe en su casa y que va a tener un rol preponderante en la historia y la vida de los distintos personajes. Todos se encuentran muy bien en sus roles, principalmente Loberti, que resulta ser una revelación. La joven, quien también es ciega en la vida real, muestra las dos caras de su personaje de una forma más que atinada: tanto la vulnerabilidad por estar escondida sola en medio de una guerra, como también la fortaleza de seguir adelante y ayudar a su pueblo a sobrevivir.

No sé si la serie se vio perjudicada por su corta duración; igualmente se siente como si más de cuatro episodios tampoco hubieran podido darle la profundidad que la historia merecía o necesitaba porque no se trata tanto de tiempos sino del abordaje que le dieron. Tal vez falló un poco el alejarse de la trama original o buscar contarla de otra manera, para que pudiera ser un poco más atractiva para el público televisivo. De todas maneras, «La Luz Que No Puedes Ver» es atrapante, maneja un clima de tensión constante y sobresale tanto por sus aspectos técnicos como por su elenco que logra transmitirnos la desesperación y el miedo en un contexto siniestro, como también la esperanza y las ganas de seguir adelante.

Tráiler:

 

Samantha Schuster

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