«Ladies first», o la flecha que Deepika Kumari apuntó contra los roles tradicionales de género

En la India, menos del 1% de las mujeres hacen deporte. Ellas son martirizadas por comentarios machistas que intentan encadenarlas al hogar. Como miembro de ese pequeño grupo, Deepika Kumari recibió esos ataques. Pero decidió responder, en el documental y en la vida, no con palabras, sino con algo más contundente aún: la precisión de su arco y flecha.

La sociedad y la cultura patriarcal utilizan diversos recursos para naturalizar la dominación masculina y, de esa manera, reproducirla en el tiempo. Al respecto, Simone de Beauvoir en «El segundo sexo» expone que el posicionamiento de la mujer como inferior a la figura del hombre no es innato, como se ha pretendido presentar, sino que es resultado de relaciones de fuerza históricas que, cuando se perpetúan en el tiempo junto con mensajes y acciones concretas, terminan aceptándose.

Como consecuencia, el reparto de papeles sexuales se presenta como incuestionable y, con ello, se da la delimitación de espacios de agencia para mujeres y hombres. Uno de esos tantos lugares es el deporte, que aparece como terreno masculino.

Esto ocurre por las características que se le atribuyen al hombre desde aquella visión tradicional y patriarcal, es decir, no sólo como orientado a roles públicos, sino también fuerte, heróico y protector. Cuando la mujer quiere insertarse en el ámbito deportivo, por el contrario, es vista como una especie de invasora, y se la subestima, porque su rol se asocia a lo doméstico, y a la delicadeza, sumisión y debilidad.

Si bien es cierto que en la actualidad esas representaciones son enfrentadas desde bastiones feministas, aquellas toman una potencia superlativa en ciertos puntos del globo. Imaginemos lo que ocurre en una región como la India. Allí, encontramos que el papel de la mujer está devaluado y sometido no sólo a una gran injusticia social, sino a un abuso de poder sobre su figura.

Deepika Kumari conocía que este era el modelo que tenía que aceptar. Sabía que debía poner su vida y los frutos de su trabajo en manos de su padre primero y, luego, de su marido. Y entendía que, en materia de educación y posibilidades, los hombres tendrían prioridad sobre ella. Pero nada de eso la detuvo.

«Ladies first» relata en 39 minutos el camino de Deepika hacia su conversión en una promesa deportiva, al posicionarse como arquera número uno del mundo con tan sólo 18 años.

El documental, estrenado en Netflix en 2017, es tan inspirador como poderoso, pues expone la lucha incansable que Deepika emprendió para insertarse en el ámbito deportivo en un contexto tan adverso para las mujeres como el que caracteriza a la India. Tal es así que, ni la desigualdad de género que la envolvía, ni la precariedad en que nació y se crió, le impidieron hacer frente a las normas imperantes que frenan a las mujeres en su cultura.

En este sentido, se vislumbra que el título del producto no es inocente. Éste lleva a preguntarnos qué significa realmente lo de las chicas primero. ¿Qué ocurre cuando una mujer quiere tomar la delantera en materia educativa, deportiva o cotidiana? En esta mirada crítica radica la fuerza del documental, que se complementa con otro aditivo: la contradicción entre el reconocimiento a Deepika como símbolo de orgullo nacional y el abandono estatal frente a las necesidades de los deportistas.

Más allá de su intensidad y relevancia temática, «Ladies first» tiene el mérito de narrar de forma dinámica esta historia, porque mezcla una postura combativa con una grata y emotiva manera de estructurar el camino deportivo de la arquera.

Las mujeres de la aldea rural en que se crió la protagonista eran casadas a la edad de 18 años. Deepika Kumari habría tenido ese mismo destino. Pero, en lugar de eso, abrazó al deporte y, en el proceso, éste la salvó. Y lo hizo, por un lado, por el compromiso que ella adquirió con el entrenamiento en arquería y, por otro, por su voluntad de romper barreras. O, mejor dicho, de dirigir sus flechas contra el patriarcado.

Tráiler:

 

Milagros Maffione

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