«Miss Jerusalem», una serie israelí sobre su historia

Dentro del catálogo de Netflix existen algunas producciones populares que podemos esperar de antemano, y otras menos conocidas pero que son interesantes para descubrir. Entre ellas nos encontramos con «Miss Jerusalem», una serie israelí que narra con pericia la historia de una familia sefardí que vive en Jerusalem entre la década del ‘20 y del ‘30.

A partir de dos líneas temporales diferentes, vamos conociendo a los distintos integrantes de la familia Ermosa y las diversas situaciones por las que van atravesando. Desde el casamiento entre Gabriel y Rosa por obligación hasta la crianza de sus tres hijas en medio de constantes cambios sociales y políticos del país.

Es interesante cómo se van abordando diferentes temas sociopolíticos de la época en Jerusalem. Tanto las tradiciones dentro de una familia, como los tratos entre marido y mujer, el deseo de continuar su linaje a través de un hijo varón, la crianza de los hijos y las aventuras fuera del matrimonio que estaban permitidas para los hombres, como también los conflictos entre judíos y árabes, la presencia de los ingleses que gobernaban esa región, entre otras cuestiones. Esto nos permite acercarnos a una realidad no tan conocida a través de un drama familiar intenso lleno de conflictos.

Los personajes nos generan todo tipo de reacciones, porque su desarrollo está muy bien realizado. A medida que avanza la serie vamos viendo cómo llegan a ser de determinada manera por las vivencias que transitaron a lo largo del tiempo, y de las cuales nos vamos enterando poco a poco. Esto nos lleva a entender y empatizar con ciertos protagonistas en una línea de tiempo pero tal vez en otra no.

A pesar de que tenemos muchos personajes e historias, cada una de ellas resulta atractiva y nos mantiene atrapados, no hay un desequilibrio de interés ni momentos aburridos. Existe un clima de tensión constante en el que todos están inmersos.

Los aspectos técnicos están más que logrados. La ambientación de época está muy bien realizada y se puede ver reflejada en los paisajes, los objetos, el vestuario y el maquillaje/peinado. Además, las líneas temporales se pueden identificar por el color de la fotografía, la más antigua tiene un tono más apagado, mientras que la más actual presenta colores más vívidos y llamativos.

Esta primera parte de 10 capítulos de «Miss Jerusalem» resulta ser muy interesante, a pesar de concluir de una manera un poco abrupta, pero esto es porque la historia sigue. Tuvimos un acercamiento a la sociedad de una época particular con sus cambios políticos y convulsiones, a partir de un drama familiar atractivo que va mutando con el correr del tiempo. Buenos personajes, lograda ambientación y atinadas actuaciones terminan de redondear esta buena producción israelí.

Tráiler:

 

Samantha Schuster

 

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