Road movies, un símbolo de las oportunidades

Las road movies se remontan a la época dorada de Hollywood, con historias que se desarrollan a lo largo de un gran viaje, los cuales se vuelven un ejercicio de introspección colectivo o individual.

Se popularizaron en la década de los 60’, los orígenes se remontan al relato literario de La Odisea, cuento mitológico que ha sido la base y principal influencia para desarrollar estos relatos que suelen darse en carreteras o caminos.

Generalmente, los personajes van en búsqueda de algo, un recorrido que se torna una aventura que hasta incluso termina siendo inesperada. Estas películas de viajes, de carácter híbrido con mezcla de géneros, no sólo son una manera de hacer cine y de pensar el cine. No son un tipo de película cualquiera, ni un modo de expresar lo fílmico; las películas de carretera han constituido un género por las características comunes que han ido desarrollando y por la combinación de factores que no las encuadran en ningún otro género.

Las historias de carretera cuentan con desilusiones, frustraciones, las costumbres, tensiones, problemas, y deseos, con personajes al borde de un precipicio íntimo, siendo lo que ha llevado al viaje en cuestión. Las road movie representan viajes hacia el interior con aire claramente existencial y donde los personajes atraviesan algún tipo de crisis como también transformaciones. Como sucede en «On the Road» (2012), donde jóvenes norteamericanos disfrutan de la música, el alcohol, el sexo y las drogas como forma de evasión, entre conflictos existenciales en busca de un propósito de vida.

Las road movies se mezclan con otros géneros para crear una serie de subgéneros y ahí radica su maravilloso atractivo. Te proponemos una lista de cinco películas que se desarrollan a lo largo de un viaje.

5) «Y tu mamá también» (2001) – Alfonso Cuarón

Aunque pertenecen a clases sociales muy distintas, Julio (Gael García Bernal) y Tenoch (Diego Luna) son grandes amigos. En una fiesta conocen a Luisa (Maribel Verdú), una deprimida chica española casada con un primo de Tenoch. Para superar la crisis, Luisa decide acompañar a los dos chicos en un viaje sin rumbo fijo. La aventura pondrá a prueba su amistad y marcará sus vidas para siempre.

La película con la que Alfonso Cuarón se colocó on the road del cine internacional. Trata la adolescencia como el escenario previo a la verdadera vida, y tiene como objetivo principal introducirnos en una aventura de sentimientos y pensamientos contradictorios. Una travesía al interior de nuestra propia esencia humana, que intentará demostrarnos que en realidad ignoramos lo que somos.

4) «Una historia verdadera» (1999) – David Lynch

Alvin Straight (Richard Farnsworth) es un achacoso anciano que vive en Iowa con una hija discapacitada (Sissy Spacek). Además de sufrir un enfisema y pérdida de visión, tiene graves problemas de cadera que casi le impiden permanecer de pie. Cuando recibe la noticia de que su hermano Lyle (Stanton), con el que está enemistado desde hace diez años, ha sufrido un infarto, a pesar de su precario estado de salud, decide ir a verlo a Wisconsin. Para ello tendrá que recorrer unos 500 kilómetros, y lo hace en el único medio de transporte del que dispone: una máquina cortacésped.

Una historia magistral sobre las relaciones humanas y sus complejidades de una gran profundidad visual, sonora y argumental. Un hombre que pide perdón, y que atravesará los aislados jirones de la soledad para vivir ese momento de redención que ha esperado toda su vida.

3) «La viajante» (2020) – Miguel Mejías

Hastiada por estar sumida en la más absoluta rutina, Ángela emprende un viaje junto a la cámara de su madre para desconectar, encontrarse a sí misma y de paso grabar pequeños insectos con la cámara. Sin desearlo, tendrá que enfrentarse a los inesperados y desconocidos impulsos de su soledad.

Nos ofrece una perspectiva sobre los misterios de la vida y la muerte, y sobre el significado del mundo. Un film intimista y atrayente.

2) «Las confesiones del Sr. Schmidt» (2002) – Alexander Payne

Warren Schmidt (Jack Nicholson) se acaba de jubilar y se siente completamente desorientado. Además, no puede soportar la idea de que su única hija (Hope Davis) se case con un necio. Por si esto fuera poco, su mujer muere repentinamente. Tratando de darle algún sentido a su vida, decide emprender un viaje en busca de sus raíces. Después de cruzar el estado de Nebraska en caravana, llega a Denver, la ciudad donde vive su hija. Tras conocer a la familia del novio, tendrá todavía más razones para intentar que rompa su compromiso. Mientras tanto, mantiene una relación epistolar con un huérfano de seis años que vive en Tanzania y al que acaba de apadrinar.

Tenemos comedia, tragedia y esperanza. Una cinta memorable. El personaje de Nicholson es notable, es impresionante la lección de vida que nos deja. Las preguntas que plantea el filme son tan auténticas como aterradoras: ¿Qué vamos a hacer con nuestra vida cuando nos jubilamos? ¿Dejaremos alguna huella o no seremos más que individuos anónimos?

1) «Vivir es fácil con los ojos cerrados» (2013) – David Trueba

Antonio (Javier Cámara) es un profesor que utiliza las canciones de los Beatles para enseñar inglés en la España de 1966. Cuando se entera de que su ídolo John Lennon está en Almería rodando una película, decide ir a conocerlo. Durante el viaje, recoge a Juanjo (Francesc Colomer), un chico de 16 años que se ha fugado de casa, y a Belén (Natalia de Molina), una joven de 21 que parece que también está escapando de algo.

Una agradable cinta basada en hechos reales, sobre el encuentro de tres personas con sus pequeñas grandes batallas contra un entorno que se muestra siempre hostil, que contempla a la juventud como motor de cambio donde seguirán su problemático camino con la sensación de ser más fuertes.

Noelia Giacometto

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