«Santa Clarita Diet» – Temporada 3: ¿Llegó el final?

Hace unos meses Netflix estrenó la última temporada de «Santa Clarita Diet», la comedia negra que protagonizan Drew Barrymore y Timothy Olyphant. Dijimos última porque al poco tiempo de su estreno, la plataforma decidió cancelar la sitcom. Igualmente, nos tomamos un momento para analizar esta conclusión apresurada de un producto que supo mantener su estándar de calidad.

«Santa Clarita Diet» supo entretener al público y elaborar cierta crítica social sobre el estilo de vida norteamericano y las preocupaciones banales de la alta sociedad. Una serie que sin demasiadas pretensiones se ubicó en un nicho que parecía no tener dueño en el gigante del streaming, no obstante, como todo es cuestión de números y costos de producción estamos ante los últimos 10 episodios de las aventuras de la familia Hammond, un matrimonio que trabaja en bienes raíces que de un día para el otro se vio sorprendido por la muerte de Sheila (Barrymore) y su resurrección como “zombie” con ansias de carne humana.

Las primeras dos temporadas buscaron tratar la cuestión del encubrimiento de las víctimas de Sheila pero en esta última oportunidad todo giro en torno al acecho de los adversarios que quieren acabar con ella, al balance entre esta vida sobrenatural y la vida familiar del matrimonio junto con su hija Abby (Liv Hewson), el tema de la religión como contrapunto absurdo para explicar los acontecimientos (la policía Anne García interpretada por Natalie Morales pertenece a un culto religioso que ve la afección de Sheila como un milagro, buscando rápidamente canonizarla como una deidad) y las inseguridades de la protagonista al querer convertir a su esposo para que “vivan felices para toda la eternidad”.

Este último detalle junto con un mayor desarrollo de la vida estudiantil de Abby y su amigo Eric (Skyler Gisondo) hacen que la serie se enriquezca mediante un progreso en las problemáticas de los personajes. Abby y Eric presentan un mayor peso en esta temporada, siendo parte esencial de los acontecimientos que se desarrollan. Nuevamente la pieza clave para el funcionamiento de la serie recae en la química que presentan Barrymore y Olyphant así como también la de Hewson y Gisondo. En cuanto a los nuevos antagonistas, tanto Poplavić (Goran Višnjić) como la agente Tess Rogers (Shalita Grant) sirven como grandes fuerzas opositoras que ponen en jaque a los protagonistas, al igual que los ayudantes Ron (Jonathan Slavin) y Jean (Linda Lavin) que si bien asisten a los Hammond al principio funcionan como excusa para aumentar el nivel de enredos de la trama al querer iniciar a varias personas en el mundo zombie sin el cuidado que mantiene la familia Hammond.

Esta tercera temporada escala todavia más en la propuesta sugerida en la primera entrega de «Santa Clarita Diet», una comedia absurda y grotesca que descuida ciertos detalles argumentales en pos del divertimento y la hilaridad de los espectadores. Si sos de aquellos que disfrutan con las comedias negras e irreverentes, es tu tipo de serie, de no ser así mejor alejate. Lamentablemente, la serie concluye con su breve trayectoria con un giro sobre el final que anticipaba una cuarta temporada interesante pero que nunca verá la luz. Mejor quedarse con los buenos recuerdos y disfrutar del abrupto pero entretenido final.

Tráiler:

 

Martín Goniondzki

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