«Tabula Rasa»: Una mente en blanco por descubrir

Desde la icónica “Memento” de Christopher Nolan hasta la reciente serie “The Sinner”, siempre es interesante cuando una historia juega con la memoria o la falta de ésta. El o la protagonista no presenta recuerdos y, al igual que el espectador, se irá enterando de los hechos a medida que avanza el relato. En esta oportunidad, una producción belga de Netflix nos propone en sus nueve capítulos una trama fascinante.

“Tabula Rasa” cuenta la historia de Mie, una mujer que luego de sufrir un accidente automovilístico comenzó con episodios esporádicos de amnesia. Recuerda su vida anterior, pero los sucesos cercanos son más volátiles. La serie empieza con su internación en un manicomio, ya que es un personaje clave para un caso de desaparición. Fue la última persona vista con Thomas, pero ella no se acuerda ni de haberlo conocido. Es así como con la ayuda de un investigador, una especialista, su familia y un compañero del instituto psiquiátrico intentará indagar en su memoria para salvar a la víctima.

La serie belga nos presenta dos líneas temporales: el presente de la investigación y el pasado, que viene a través de recuerdos que se activan mediante disparadores como palabras, olores, dibujos, charlas o interrogatorios. Mientras tanto, la protagonista va anotando toda la nueva información en un cuaderno para no olvidar.

Como decíamos, el hecho de la pérdida de memoria siempre genera una sorpresa en el público, porque no hay nada preestablecido y las reglas del juego conocidas no se aplican literalmente. Pero en este caso, además, le encuentran una vuelta de tuerca con acontecimientos imprevisibles. La producción no solo mantiene el misterio oculto y una tensión constante, sino que también coquetea con elementos del género de terror, como jump scares, alucinaciones o climas tenebrosos y perturbadores. Mie no solo no recuerda, sino que también imagina cosas vinculadas con fenómenos paranormales.

Si bien en todo momento se plantea una trama interesante y efectiva, a partir del capítulo cinco, es decir, en la mitad, nos encontramos con un giro que cambiará el argumento o la forma en la que miramos o entendemos la historia. A partir de ahí la producción se vuelve cada vez más intrigante y desesperante, revelando giros muy bien ejecutados e impensables. Hacia el final, las piezas del rompecabezas van encajando de una gran manera, hasta su punto culmine. Y una vez terminada la historia, nos dejará sorprendidos y pensando, con las ganas de realizar una segunda visualización con la nueva información proporcionada.

Los personajes son enigmáticos y van cambiando nuestro parecer (y el de la protagonista) a medida que avanza el relato y se van revelando hechos o pensamientos que antes no se tenían. No nos encontramos con caras conocidas, al menos para nosotros, y eso hace que nos concentremos mucho más en la calidad actoral y de composición de estos papeles intrigantes.

En síntesis, “Tabula Rasa” es una excelente propuesta que nos llega desde Bélgica. Con actores no conocidos por nosotros, pero que componen personajes misteriosos de una muy buena manera, nos ofrece una historia que impacta desde un primer momento y que atrapa desde la mitad gracias a un giro narrativo sorprendente. Un recurso ya utilizado en varias ocasiones como la pérdida de memoria sirve como punto de partida para otorgarnos una historia interesante y perturbadora que cautivará al público.

Tráiler:

 

 

Samantha Schuster

Un comentario sobre “«Tabula Rasa»: Una mente en blanco por descubrir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *