«The Last of Us», una historia emotiva y atrapante

Sabemos que las adaptaciones de videojuegos son muy complejas. Existen muchos productos que intentaron pasar de una pantalla a la otra sin mucho éxito, como «Assassin’s Creed» (2016), «Uncharted» (2022) o «Warcraft» (2016), aunque también tenemos algún que otro ejemplo que demuestra lo contrario, como la saga de «Resident Evil» o el reciente caso de «The Witcher» (a pesar de que acá estamos hablando de una serie de televisión, que tal vez tiene más posibilidades de adaptar fielmente el material original por un tema de tiempos).

En este último sentido nos encontramos con «The Last of Us», una serie que fue muy esperada, tanto por los fans del videojuego como también por otros espectadores que no estaban tan cerca de la obra de base. Con 9 capítulos de alrededor de una hora (algunos que duraron más, otros menos), se pudo ver por HBO Max esta producción descomunal que logró contentar a la mayoría del público y críticos por igual.

Si bien no puedo hablar sobre si hicieron una buena adaptación o no porque no jugué el juego, quienes lo hicieron dicen que la serie consigue mantener la esencia de la historia y de los personajes, replicando algunas escenas tal cual, aunque también hay otras que presentan algunos pequeños cambios que suman a la trama.

Pero dejando de lado la adaptación, porque toda obra debe valerse por sí misma, la serie resulta ser sumamente efectiva, combinando de buena manera la acción con los momentos más reflexivos y emotivos.

Para quienes no conocen la trama, la misma se centra en un escenario apocalíptico, donde un hombre, Joel, tiene la misión de llevar a una adolescente, Ellie, hacia un grupo de personas, porque puede ser la clave para encontrar la cura de la pandemia. Es así como existe un claro objetivo que se debe llevar adelante y los personajes van a hacer todo lo posible para concretarlo.

Con un estilo parecido a los inicios de «The Walking Dead», «The Last of Us» nos muestra este nuevo mundo con reglas claras, donde se pone a prueba no solo la supervivencia, sino también las bondades y las miserias de los seres humanos, donde a veces los monstruos no son los que se transformaron producto de la pandemia sino las mismas personas que quedaron atrás. Es así como los protagonistas están en constante peligro, con escenas llenas de tensión. Nadie está a salvo y sabes que en cualquier momento algo puede suceder.

Pero no todos los episodios presentan acción y suspenso, sino que algunos de ellos se centran más en contar la historia de un personaje particular, ya sea el pasado de un protagonista o la vida de un secundario. Algunos podrán llamarlos de relleno porque no permiten que la historia central avance, pero para nosotros son más emotivos, retrospectivos y logran profundizar en algunas personas para que podamos conectar con ellos desde otro lugar.

Los personajes están muy bien construidos. Existe una buena química entre Pedro Pascal y Bella Ramsay, quienes habían trabajado previamente en «Game of Thrones» pero no habían compartido escenas juntos. Pedro se pone en la piel de Joel, un hombre sufrido, fuerte, protector pero que a la vez no quiere volver a encariñarse por todo lo que vivió durante la pandemia; mientras que Ellie (Bella) es una joven que nació directamente en este mundo, hay un montón de cosas que no conoce o no vivió y empieza a descubrir a partir del viaje que emprenden y la interacción con Joel. Su vínculo va creciendo y mejorando con el correr de los capítulos, pasando de una relación tensa, de lejanía, a una paternal, de cuidado y cariño.

A pesar de que los protagonistas son ellos también existen algunos personajes secundarios interesantes y profundos, por ejemplo, el capítulo tres es íntegramente de dos hombres que se conocieron durante la pandemia y se acompañaron durante todos esos años. Como decíamos anteriormente, un episodio diferente, sensible y conmovedor, que muestra otro lado del ser humano.

La producción es impresionante y se ve plasmada en la ambientación apocalíptica, en los escenarios destruidos por el tiempo, la decadencia y la pandemia, como también en la construcción de los zombies con buenos efectos visuales. Todo tiene mucho detalle.

Con una segunda temporada ya confirmada, el debut de «The Last of Us» fue sumamente provechoso. Una historia que ya no se encuentra tan alejada a nuestros tiempos y que permite ponernos en la piel de los protagonistas. Con una lograda construcción de personajes que permiten empatizar con ellos, un buen equilibrio entre los momentos de acción y aquellos más sentimentales y conmovedores, «The Last of Us» es de esas series que impactan y que nos va a dejar esperando hasta su continuación.

Tráiler:

 

Samantha Schuster

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